Visita a un espacio protegido de monte cabezón

Un paseo entre las secuoyas cántabras

CABEZÓN DE LA SAL OFRECE LA MAYOR MASA FORESTAL EUROPEADE ESTA ESPECIE, A MENOS DE HORA Y MEDIA EN COCHE DE BILBAO

Andrés Portero - Viernes, 13 de Abril de 2018 - Actualizado a las 08:28h

La masa forestal contiene casi 900 enormes ejemplares. Fotos: A. Portero

La masa forestal contiene casi 900 enormes ejemplares. Fotos: A. Portero

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La masa forestal contiene casi 900 enormes ejemplares. Fotos: A. Portero

NO hace falta irse a Palo Alto, en el estado de California, o a Canadá, para pasear por un bosque de secuoyas gigantes. A menos de hora y media de distancia de Bilbao, en un monte cercano a la localidad cántabra de Cabezón de la Sal, se agrupa la masa forestal más amplia de Europa de esta especie, con casi mil ejemplares de una altura y grosor desmedidas. Incluso hay visitas guiadas a este declarado Monumento Natural por el gobierno cántabro.

Perteneciente al municipio de Cabezón de la Sal, con acceso desde la carretera S-484 (Cabezón de la Sal- Comillas), sobre el trazado de la Autovía del Cantábrico, se desparrama este Espacio Natural Protegido que pasa por ser la masa forestal más amplia de Europa de la especie de las secuoyas, árboles que destacan por su altura y grosor.

El Monte Cabezón, que incorpora un pequeño aparcamiento en su entrada, incluye este denso bosque de secuoyas, la especie arbórea más alta del mundo, que se extendía por todo el Hemisferio Norte durante la era de los dinosuarios. Los cambios climáticos y topográficos la confinaron a las montañas costeras de California y Oregón, donde el clima templado y húmedo con niebles frecuentes reúne las condiciones óptimas para su crecimiento y conservación. En el monte cántabro se puede visitar una plantación de 2,5 hectáreas de secuoya (sequoia sempervirens), especie inhabitual en Cantabria y de la que en el Estado español únicamente existen pequeñas masas en estado seminatural.

Hoy en día sobreviven en la zona 848 ejemplares de esta especie, con una altura media de 36 metros y un perímetro medio de 1,6 metros. Adentrarse entre las enormes secuoyas resulta espectacular si se deja el seguro sendero creado en el monte, construido en madera y mimetizado con el entorno. El bosque resulta tan tupido que, a veces, impide hasta filtrar la luz solar y está abierto durante todo el año al ser la secuoya un árbol de hoja perenne y, por lo tanto, con hojas entre enero y diciembre. Además de por su altura y diámetro, destaca el grosor de la corteza de estos ejemplares, de hasta 30 centímetros, y su capacidad para rebrotar de raíz, algo poco habitual en las coníferas.

ORIGEN Esta masa forestal, que puede visitarse con guías a través de la Oficina de Turismo de Cabezón de la Sal (teléfono 942 700 332), fue plantada en 1940. El desarrollo industrial y minero, las desamortizaciones, el ferrocarril, las plagas y la necesidad de pastos hicieron que disminuyeran los bosques autóctonos en el siglo XIX. En el XX se optó por plantar pinos, eucaliptos y secuoyas, a la búsqueda de las especies más productivas y de crecimiento rápido.

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