lugar de conocimiento E INTERCAMBIO EN SANTURTZI

Diálogos que rompen fronteras y clichés

El colegio San José de Calasanz de Santurtzi acoge una jornada de intercambio entre jóvenes vascos y senegaleses

Un reportaje de Miguel A. Pardo - Martes, 10 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Mamadou Dia, durante su intervención en San José de Calasanz, escenario del encuentro entre jóvenes vascos y senegaleses.Foto: Juan Lazkano

Mamadou Dia, durante su intervención en San José de Calasanz, escenario del encuentro entre jóvenes vascos y senegaleses.Foto: Juan Lazkano

Galería Noticia

Mamadou Dia, durante su intervención en San José de Calasanz, escenario del encuentro entre jóvenes vascos y senegaleses.Foto: Juan Lazkano

ENTRE la ciudad senegalesa de Gandiol y Santurtzi hay una distancia de poco más de 4.100 kilómetros. La lejanía entre ambos lugares hace que, en muchos casos, el desconocimiento mutuo impere. Por ello, el colegio San José de Calasanz de Santurtzi se convirtió ayer más que nunca en un lugar de conocimiento, de encuentro entre personas muy diferentes pero con muchos puntos en común gracias a la celebración de un encuentro intercultural enmarcado en un proyecto foral de empoderamiento juvenil.

Los estudiantes de Trabajo Social del colegio santurtziarra acudieron a clase sin saber lo que se encontrarían en el aula. Ayer no trabajarían las materias estrictas de su especialidad, sino que, junto a seis jóvenes de Gandiol de entre 20 y 26 años, vivirían una experiencia inolvidable. Los seis senegaleses llegaron al territorio a través de la asociación Ha Ha Tay. “Esta es una experiencia de intercambio que les servirá a todos los jóvenes participantes para establecer redes de contacto e información. Unos van a recibir información de los otros para ver la diversidad que es el elemento central de la sociedad del siglo XXI”, aseguró Teresa Laespada, diputada foral de Empleo, Inclusión Social e Igualdad.

Romper barreras y clichés, ver la realidad de unos y otros tal y como es. Ese es el propósito de este programa que, por parte senegalesa impulsa Mamadou Dia. Él no quiere que a los jóvenes les pase lo que lo ocurrió a él hace más de una década. Se jugó la vida a bordo de un cayuco para llegar a la costa española con el sueño de una vida mucho más digna sin saber que el paraíso no existía en la península y acabó haciendo las maletas de vuelta. Ahora trabaja para informar a los jóvenes de su ciudad, para que éstos conozcan la realidad europea. “Vine en 2006 en un cayuco arriesgando mi vida. Para mí era muy importante que estos chicos puedan conocer mundo, viajar de una forma segura, porque es también su derecho”, explicó Mamadou. Quizá por ese deseo puso en marcha este proyecto que ayer se cristalizó con un encuentro que, sin duda, va a cambiar los puntos de vista tanto de senegaleses como de santurtziarras. “Se han estrechado lazos hablando, compartiendo vivencias y eso creo que es lo más importante para todos”, señaló Dia. Para el centro San José de Calasanz, en palabras de su director, Javier Moratinos, esta actividad era “una oportunidad que no podíamos dejar pasar porque educativamente les va a aportar mucho a nuestros alumnos”.

Cambiar el chipPara unos, este encuentro fue la posibilidad de ver que en Europa, por desgracia, también hay pobreza, que el viejo continente dista mucho de ser el paraíso que suelen dibujar en África. Para los otros, también fue una oportunidad de conocer nuevas culturas, nuevas realidades y diferentes formas de hacer las cosas e, incluso, de afrontar la vida. Aitziber Martín tiene 25 años y estudia Integración Social en el centro educativo santurtziarra y fue una de las participantes en este encuentro. “No nos esperábamos para nada este encuentro y está resultando muy interesante. Creo que lo sería para cualquiera, pero especialmente para nosotros, que estudiamos Integración Social y trabajamos con personas. La integración es un pilar básico de nuestra labor”, reflexionó esta joven que trabajó en las dinámicas y charlas que, en grupos de, aproximadamente, seis personas se fueron sucediendo a lo largo de la matinal. “A través del diálogo puedes conocer su realidad y ellos pueden conocer la nuestra. Queda mucho por hacer, porque hay muchos jóvenes que se juegan la vida por venir aquí a tener una vida mejor”, reflexionó la joven. Esas vivencias, esas asignaturas no se estudian dentro del calendario lectivo, pero sí pueden ser muy valiosas en el día a día de cada persona y en eso se afanaron ayer en San José de Calasanz, centro en el que se rompieron fronteras y clichés.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Bizkaia

ir a Bizkaia »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120