Multicines y el Cineclub Fas

La voz que lo cambia todo

Bilbao ofrece varias opciones para que los cinéfilos puedan ver películas en versión original;entre ellas están los Multicines y el Cineclub Fas, donde cada vez hay más gente joven

Un reportaje de Uxue Razkin - Lunes, 9 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Estreno en los multicines Ocine de Tudela del cortometraje 'El gran paso'.

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Estreno en los multicines Ocine de Tudela del cortometraje 'El gran paso'.

nURIA Mediavilla es Uma Thurman y al mismo tiempo, Rachel Weisz. Ricardo Solans presta su voz a actores como Leonard Withing, Robert De Niro, Dustin Hoffman, Al Pacino y Sylvester Stallone. No es que tengan personalidad múltiple, es que son profesionales del doblaje al español de películas en lengua extranjera. Como lo fue Constantino Romero, una voz inconfundible y mítica que en una única vida pudo ser Harry El Sucio, Mufasa y Darth Vader. El sueño de muchos.

El trabajo que hacen los actores de doblaje es innegable, hacen accesible lo que para algunos se tornaría en Misión imposible. Imaginemos un filme como Rashomon, de Kurosawa, o Ciudadano Kane, de Orson Wells. Para los que no conocen la lengua en la que se haya rodado la película, es un alivio contar con estos intermediarios que presentan en una lengua conocida el arte que se rodó en tierras lejanas. No hace falta estancarse en los clásicos, el cine contemporáneo también tiene héroes como Jordi Brau poniendo voz a Tom Hanks en Forrest Gump o a Roberto Benigni en La vida es bella, o Graciela Molina que fue Kirsten Dunst en Spiderman 2 y Natalie Portman en Closer.

Sin embargo, hay cinéfilos que prefieren ver los largometrajes tal y como vienen;son los que acostumbran a diferenciar las voces de Bruce Willis y Morgan Freeman o las de Julia Roberts y Sharon Stone. Una de las razones que sostienen para decantarse por la versión original suele ser que el doblaje resta naturalidad y realismo al personaje y por ende, a la película. Otras hacen referencia a la inmersión lingüística que se consigue visionando las originales.

En Bilbao, al igual que en otras ciudades, existen centros que se salen del circuito de las salas más comerciales y que ofrecen un matiz diferente: el Cineclub Fas (Plaza Indautxu) y los Multicines (José María de Escuza 13-15). Para los que crean que este tipo de cine se queda en algo anecdótico o que se encuentra marginado, solo tiene que pasarse por alguna sala de las citadas para ver que, efectivamente, en esas proyecciones en versión original no queda casi ninguna butaca libre.

Txaro Landa, la presidenta de Cineclub Fas, opina que desde que se inició el Cineclub, “siempre ha habido una tendencia en versión original”. Sobre los jóvenes, considera que no es que haya crecido ahora su afluencia, sino que “siempre ha venido gente joven”. Asimismo, advierte que el sistema de visionado ha cambiado. La presidenta comenta que “ahora incluso las teles tienen la posibilidad de poner subtítulos”. Más allá de las salas de cine, las conocidas plataformas on line de películas y series como Netflix o HBO, que siguen despuntando, también ofrecen opciones para ver contenidos en versión original. De todas formas, cree que “hay una generación que otra vez vuelve a querer ver las películas en versión original”.

Por su parte, Norberto Albóniga, vicepresidente del Cineclub sí que ve un incremento del público que se persona en este tipo de salas. “Este tipo de cine sigue funcionando. Hay un incremento de gente que acude a determinados circuitos, más minoritarios pero esta sala se suele llenar casi siempre”, dice.

Los doblajes “pierden”Para Landa, el filme doblado “pierde” y “a mí me aleja” porque las lenguas, los tonos y las formas de interpretar son diferentes. Como ejemplo, menciona las películas de Kurosawa para que la diferencia se haga notoria. En ese aspecto relata que alguna vez que no las ha visto en versión original, “le ha entrado la risa” con el doblaje. Asimismo, apunta que mucha gente se aleja de la versión original porque dicen que hay que estar “todo el rato leyendo los subtítulos”. “No hay que leer tanto. Al final es cine y es imagen. No hay tantas películas que tengan diálogos tan largos y tan difíciles”, asegura.

Sobre el visionado en versión original, Landa comenta que en el resto de Europa “no hay tanta costumbre” de ver las películas dobladas: “Suelen estar subtituladas. Así, la gente se acostumbra a escuchar idiomas, a hablarlos, a practicarlos”. “Aquí se decía que había un buen doblaje durante unos años y luego sí que al final los propios actores se quejan de que las películas las doblan troceadas, solamente se fijan en la frase que tienen que decir...”, sostiene. En consecuencia, según Landa, la película queda “bastante lineal” y “como son cinco voces las que están todo el rato en las películas que vemos, los espectadores pierden el hilo porque están pensando que esa voz la han escuchado en otro actor”.

Algunos cinéfilos que suelen acudir asiduamente al Salón del Carmen quisieron dar su opinión al respecto. Es el caso de Ana Martínez, una murciana que piensa que la oferta de Bilbao en cuanto a películas en versión original “está muy bien”. Ella explica que las ve en versión original porque “me gusta oírlas, ver la diferencia y también porque quiero apoyar la iniciativa del Cineclub Fas”. Además, Martínez ha percibido un incremento de público y entre los espectadores ha visto a “mucha gente joven”. Toni Garzón, socio de Cineclub, dice que ve las películas en versión original porque “respeta el trabajo de los actores que salen en pantalla” y al mismo tiempo explica que entre doblajes se hacen distinciones: “Los espectadores habituales del cine notarán las diferencias que hay entre los doblajes que hay de películas americanas y de una película coreana, por ejemplo. Estas últimas están dobladas con el sistema de segunda división”.

Programación variadaCineclub Fas, una asociación cultural sin ánimo de lucro que inició sus actividades hace 65 años -el más antiguo del Estado y el segundo de Europa-, programa cada martes una película en versión original. Una cita que se repite cada semana, a las 19.45 horas.

Albóniga explica que aparte de ser un foro de encuentro y de debate sobre las películas, “esta sala también es un lugar de encuentro de películas que no llegan al circuito comercial”. Como se hacía antaño, la gente acude al Salón del Carmen para ver “las que no pueden encontrar en otros centros”. Según Albóniga, este tipo de salas “siempre cubren una carencia” que el ámbito comercial no contempla.

El esquema que siguen consiste en una proyección de los grandes clásicos, una película en versión original subtitulada en castellano -“intentamos que no hayan sido estrenadas en Bilbao”- y películas “con invitado” que va desde la posible visita del director a otras personalidades del mundo del cine. “Si hubiese una cuarta, sería un estreno de cine de aquí”, especifica. “Todas las elegidas tienen que tener un interés cinematográfico y todas siempre terminan con un coloquio”, explica Landa y advierte que no todas las que llegan tienen subtítulos: “Depende de las distribuidoras, de lo que quieran traer”.


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