Maider Fernández | realizadora

“Intento mostrar cómo entienden el amor y el sexo dos generaciones distintas”

La donostiarra ha cambiado la sala de cine por un centro expositivo para mostrar su videoinstalación a dos pantallas que podrá verse hasta el sábado en Madrid

Una entrevista de Uxue Razkin - Jueves, 5 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Maider Fernández. Fotografía de Jorge Tur

Maider Fernández. Fotografía de Jorge Tur

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Maider Fernández. Fotografía de Jorge Tur

bilbao- A través de una instalación de vídeo a dos pantallas en sincronía, Maider Fernández (Gure Hormek, 2016) muestra la percepción “tan diferente” que tienen su abuela y su prima adolescente sobre el sexo y sobre todo, el amor. Dos generaciones, dos mundos, dos formas diferentes de ver la vida que convergen en un espacio íntimo y femenino. Amor siempre es un diálogo que no se da en la realidad, pero que la donostiarra ha propiciado mediante las dos pantallas para llevar al espectador a la reflexión y al entendimiento de ambas realidades. Esta obra forma parte de la exposición Artes Visuales. Programa de Creación Joven Injuve 2017 que estará abierta hasta el sábado en la Sala Amadís de Madrid. La muestra está enmarcada dentro de las actividades especiales de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ARCO.

Cambia la sala de cine por un centro expositivo.

-Sí. He trabajado antes junto con Maria Elorza y a pesar de que hemos participado en algunas exposiciones creo que el trabajo previo siempre ha estado más cerca del cine, más concretamente del cine documental. Tenía ganas de conocer cómo funcionaba la pieza en formato expositivo. Me ha gustado trabajar de esta forma. Creo que es interesante trabajar el audiovisual dependiendo de la forma en la que se expone.

¿La propuesta nace de este programa o ya tenía la idea?

-La propuesta alimentó la idea y viceversa. La verdad es que la tenía en la cabeza porque todo parte de una situación concreta en mi familia que es que mi prima y mi tía se tienen que mudar a casa de mi abuela porque en su casa están en obras. Comienza una especie de convivencia más o menos de un año entre las tres. En concreto, entre mi prima, que es adolescente, y mi abuela. Compartían habitación y pasaban mucho rato juntas y sin embargo, mi abuela desconocía gran parte de la vida más íntima o personal de su nieta. Era una situación que me llamaba la atención porque el resto de la familia sí conocíamos esa faceta. Empecé a darle vueltas a esta idea, vi esta convocatoria y pensé que podría funcionar. Vi que me daba la oportunidad de entender esta convivencia como un espacio concreto y cerrado, que era la casa de mi abuela, con vidas muy separadas. Pensé que podía hacer una videoinstalación a dos pantallas que mostrara el entorno común pero al mismo tiempo las vidas separadas.

En su obra aborda dos temas muy universales: el amor y el sexo.

-Sí. Pero se aborda de distinta manera. En la pantalla de mi abuela se hace desde la palabra, yo le voy preguntando y ella responde o habla a cámara y habla de su pasado, de su única relación de amor con mi abuelo. Por otro lado, tenemos a mi prima que a veces sí que habla pero lo hace desde la representación. En un momento, por ejemplo, sale cantando una canción que es una que le recuerda a su novio, en otro momento sale hablando con su pareja actual por WhatsApp y se ve la conversación que tienen. Lo de mi prima es más una puesta en escena pero que a través del lenguaje audiovisual muestra esa vida íntima y las relaciones que ella tiene con los chicos a la vez que mi abuela habla. De esa manera se juntan.

Dos formas muy diferentes de ver y de vivir esos temas, ¿no?

-Sí, la idea era esa. A partir de algo que todas las generaciones han vivido, porque en el siglo XV la gente también se enamoraba y se relacionaba y tenían hijos y practicaba sexo, mostrar que lo que se representa es distinto. Intento mostrar cómo se entienden socialmente el amor y el sexo en una generación como la de mi abuela o en la de mi prima. Esta obra busca esa reflexión.

¿Qué diferencias hay entre la pantalla de su abuela y de su prima?

-La pieza empieza con una colección de fotos en las que al principio mi abuela sale sola y luego empieza a salir con su marido y más tarde con su nieta en una pantalla y al otro lado vemos el Instagram de mi prima con su primer novio, con el segundo tiene muchísimas fotos, con comentarios de amor entre ellos dos... Es una forma muy distinta de entenderlo. También quería hacer la comparativa de que una chica de 16 años ya ha tenido dos novios y una señora de 80 y tantos solo tuvo uno. Hay algo que me gusta de la pieza que es que mi abuela es cero romántica y sin embargo, mi prima sí que lo es. Es la contradicción. Parece que tenemos más libertad pero seguimos unos patrones sociales que están ahí.

Además de la exposición, también se están celebrando diferentes encuentros con artistas y profesionales.

-Sí, yo estuve con Cristina Mejías, que es una artista que trabaja también con vídeo pero ocupa el espacio de una forma especial, es muy distinta a la forma que trabajo yo. Nos acompañaron Lola Hinojosa, la responsable de la colección de Artes Performativas del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, y Cristina Cámara, conservadora de cine y vídeo del mismo museo. Ellas, desde su experiencia, abordaron los límites que hay entre el vídeo, el cine y la performance. En mi caso, me interesaba hablar de cómo un trabajo expositivo puede estar en el cine o no y de qué manera hay que tratar ese trabajo. Esto es, desde la primera idea hasta la finalización, de qué manera esos límites se desfiguran y cómo habría que tratarlos.

¿Cómo ve la situación de los jóvenes artistas visuales?

-Hay bastantes convocatorias de vídeo ahora. Hay una serie de ayudas para la gente que quiere empezar. Por un lado, si tienes medios ya puedes hacerlo sin un duro, claro, eso al final termina siendo una trampa. Yo estoy bastante enganchada a temporadas, mirando qué ayudas hay y si alguna idea que tengo puede encajar en las convocatorias. Esta instalación, por ejemplo, la presenté a Ikusmira Berriak pero no la cogieron, pero me ayudó a profundizar en la idea e intentar plantearlo de otra forma. Las dificultades que veo que tienen que ver con las ayudas que ofrecen son, por un lado, que a veces no se contemplan los honorarios para los artistas. Por otro, la cantidad de dinero que te dan igual no es suficiente, limita mucho el tipo de producción que quieres hacer.

¿Está con algún proyecto entre manos?

-Sí, ahora estoy preparando otra película. Estoy viviendo en Barcelona y la empecé porque estaba estudiando Documental. Busqué algo que pudiera trabajar casi en el día a día. Es una película que explora la vida de una persona que tiene parálisis cerebral, con la que nos comunicamos a través de una tabla con letras. Estamos empezando a montarla. Creemos que estará para el 2019.

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