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Yo la Tengo y Jack White, libres y expansivos

El veterano trío y el exmiembro de the white stripes editan discos arriesgados y alejados de las reglas del mercado

Un reportaje de Andrés Portero - Domingo, 1 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El grupo de indie rock Yo la Tengo fue creado en 1984 en Nueva Jersey y está formado por Ira Kaplan, Georgia Hubley y James McNew.

El grupo de indie rock Yo la Tengo fue creado en 1984 en Nueva Jersey y está formado por Ira Kaplan, Georgia Hubley y James McNew.

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El grupo de indie rock Yo la Tengo fue creado en 1984 en Nueva Jersey y está formado por Ira Kaplan, Georgia Hubley y James McNew.

Libérrimos, expansivos, sin bridas y dando la espalda a las directrices del mercado discográfico. Así se muestran el trío Yo la Tengo (YLT) en su disco There’s a riot going on, en el que miran hacia el interior con un sonido envolvente y melancólico como antídoto contra este 2018 poblado de nubes oscuras, y el guitarrista y cantante Jack White, ex The White Stripes, que en su tercer disco en solitario, Boarding house reach, nos muestra un collagede estilos, radicalmente experimental, que parte del blues pero se embadurna de hip hop, electrónica, gospel...

White abrió el camino a The Black Keys con su dúo espartano de batería y guitarras The White Stripes, que dejó himnos de estadio como Seven nation army y mostró cómo debía sonar el blues en el tránsito del milenio. También colgó del mástil de su guitarra otras medallas (alguna, nada menor) con grupos paralelos como The Dead Weather y The Raconteurs, el impulso del sello Third Man Records y como productor de mitos como Loretta Lynn a Beyoncé, o en proyectos documentales como The American Epic Sessions.

Músico relevante, The White Stripes regresa ahora con un tercer disco grabado en estudios de Nashville, Nueva York y Los Ángeles, en el que se ha concentrado en gustarse a sí mismo y darle la espalda al mundo y a sus seguidores, ampliando su paleta sonora con un álbum ambicioso, que abraza lo contemporáneo sin renunciar al clasicismo y las raíces del rock y el blues.

sorpresasWhite reniega de los atajos (si exceptuamos el reverencial blues What’s done is done?) y disfruta del viaje tropezando (es un decir) por senderos frondosos en estilos y ritmos. La producción, excelsa, de esas que te permite descubrir arreglos en cada escucha, ofrece un repertorio que se muestra agazapado, con sorpresas en cada puente y estribillo.

Es otro decir, ya que Boarding house reach no tiene demasiadas canciones al uso ni estribillos memorables o coreables, lo que ha indignado a sus fans.

“¿Lo quieres todo? Entonces, puedes tenerlo todo. ¿No deseas nada? Entonces, no tendrás nada. ¿Quieres verlo todo? Bueno, puedes abrir los ojos... ¿Quieres aprender? Entonces ¡cállate y aprende!”, canta White, antes de abalanzarse a quemarropa con ramalazos de electrónica y gospel en Connected by love;pasar al hip hop en Why walk a dog?;citar al rock funk de Jon Spencer enCorporation, vía salsa;rescatar el fantasma de Zappa en Hypermisophoniac;fluir por caminos jazz en Ice station zebra;juguetear con el autotuney fluctuar entre los Zeppelin, Meat Loaf, las guitarras pirotécnicas de Tom Morello y la lisergia de Spirit o Pink Floyd.

Cuestión de veteranía Y lo de Yo la Tengo, trío que lleva más de tres décadas ofreciendo magisterio en eso tan difuso que fue el rock indie o alternativo del siglo pasado, es ya un estilo en sí mismo;y lo marca la inquietud y una personalidad férrea y reconocible tanto en la caricia como en la saturación eléctrica. La banda está formada actualmente por Ira Kaplan, voz principal;Georgia Hubley, percusión, coros y teclado;y James McNew, bajista.

Un lustro después de editar el enorme Fade y tres desde que entregaron un dulce caramelo de versiones, Yo la Tengo vuelven en el mismo sello que White, XL Recordings, con There’s a riot going on.

Su título evoca un disco homónimo de Sly &The Family Stone de los 70. Frente a su sonido lúbrico y abigarrado aunque oscuro, YLT (Ira, Georgia y James) optan por el bálsamo para enfrentarse a estos días con un repertorio grabado sin agentes externos ni ensayos previos, parido mientras grababan y solo retocado después con las mezclas del maestro John McEntire (Tortoise).

Elmotín de YLT, que salta de los instrumentales a las canciones con el matrimonio alternándose al micrófono, suena envolvente y lánguido (como “una banda sonora imaginaria”, según Ira), con múltiples capas, fluyendo libre, como un torrente tras el deshielo.

A la libertad aluden en Polynesia, y el resto navega por la placidez de You are here; el pop melancólico deShades of blue (“allí donde miro, hay sombras de tristeza”, canta Georgia, evocando a Nico en la Velvet);el entramado electrónico repetitivo deAsheso Out of the pool; el jazz libérrimo deAbove the sound;la acústica y lírica Dream dream way;el dream pop What chance have I got; la bossa y el easy listening deEsportes;o el atmosférico Shortwave, ideal para acompañar imágenes futuristas.

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