emblemático enclave

Miles de turistas someten a San Juan de Gaztelugatxe a su primera prueba de fuego

Los puntos de información habilitados no dieron abasto, se formaron tapones en las escaleras, los aparcamientos se llenaron y la ertzaintza controló el tráfico

Izaskun Moyano - Viernes, 30 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Las escaleras que dan acceso a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe vivieron auténticas procesiones de ida y vuelta durante toda la jornada.

San Juan de Gaztelugatxe. (Borja Guerrero)

Galería Noticia

Las escaleras que dan acceso a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe vivieron auténticas procesiones de ida y vuelta durante toda la jornada.

Gaztelugatxe- El sonido de las campanas que cada vez se escuchaba más de cerca indicaba que la ermita de San Juan de Gaztelugatxe estaba cerca. Mirando a lo lejos solo se veían personas que intentaban subir o bajar las escaleras del islote. Y es que al igual que el año pasado, los turistas abarrotaron la zona atraídos por la curiosidad de conocer este paraíso natural. Una gran primera prueba de fuego que va a servir para valorar qué medidas deben tomar las instituciones de cara al futuro con el objetivo de hacer sostenible el entorno con su atractivo turístico.

Uno de los tres puntos de información instalados ofrece datos en euskera, castellano, inglés o francés ya que los visitantes llegan desde distintos puntos del planeta;empezando por provincias españolas tales como Madrid, Barcelona o Valladolid, hasta cualquier otro país del mundo como Alemania, Italia, Holanda, Estados Unidos, Chile o Uruguay.

“Desde el pasado lunes he repartido unos 600 tiques al día. Solo hoy, en tres horas llevo 700”, afirmaba el empleado apostado en el acceso de Ermu. “Pero es que el puesto de la entrada de Eneperi, esta cifra se ha triplicado”, relataba. Echen cuentas. Miles de personas aprovechan estos días para alcanzar la famosa ermita. Los palos selfi y los smartphones marcaban el camino hasta la ermita, ya que los visitantes no dudaron en tomarse fotos para inmortalizar el momento de pisar lo que algunos aún consideran Rocadragón de Juego de tronos. Después de que el enclave haya sido uno de los escenario de la pasada temporada de esta serie, miles de fans se acercan a la zona para conocer la que era la casa de Daenerys.

Otros sin embargo, ya lo conocían de antes. “Nos interesa mucho la historia del lugar y su relación con los marineros y piratas. Pero el buen tiempo ha sido clave para poder disfrutar de este impresionante paraje”, afirmaban los turistas con la lengua fuera.

Y es que no es para menos, 241 son los escalones que hay que subir de manera cuidadosa para llegar a la cumbre donde se puede leer Gaztelu + gaitz, castillo peligroso. Amigos, familias e incluso colegios enteros corrieron el riesgo de llegar en coche, ya que aparcar en la zona resultaba misión imposible. Para ello, los ayuntamientos de Bermeo y Bakio, y también la Diputación ofrecen estos días un servicio de lanzaderas desde ambos municipios y desde Bilbao. “Si lo hubiésemos sabido, lo habríamos aprovechado” afirmaban algunos intentando buscar una parcela en Eneperi.

Se veía venir, ya que el año pasado ocurrió algo parecido. Por ello, la Diputación decidió tomar medidas al respecto, ofreciendo puntos de información y colocando agentes de seguridad para controlar el tráfico. “He tenido que salir del coche para facilitar la maniobra a otro vehículo”, comentó un visitante. Casi todos los que consiguieron llegar a la ermita estaban de acuerdo en algo: “Hemos tenido suerte al encontrar aparcamiento”.

Una de las medidas impuestas es el control de tiques. Desde Diputación afirman que “es una forma de acercarnos al turista para poder ofrecerle información necesaria sobre los puntos de acceso más fáciles, la indumentaria adecuada o cierta historia sobre el lugar”. Los mismos visitantes ven con buenos ojos el control realizado, para evitar masificaciones, mantener la esencia y proteger el islote y su entorno. Incluso alguno que otro admite que no le importaría pagar para acceder. “Sería una forma de agradecer a los voluntarios que se encargan, sin ánimo de lucro, de limpiar la ermita”.

“Deberían colocar más baños públicos e informar más ampliamente sobre los servicios que se ofrecen estos días, ya que los que llegamos desde fuera de Euskadi no nos hemos enterado de nada”, comentaron algunos. Aun así, independientemente de los tapones que se formaron en las escaleras tanto en la subida como en la bajada, los turistas hacen una valoración positiva sobre la visita. Paso a paso han conseguido llegar hasta la punta para tocar la campana tres veces y pedir un deseo, tal y como indica la tradición o simplemente para sacarse una foto. Todos coinciden en que el esfuerzo necesario para sobrepasar las catorce cruces que hay hasta arriba, se ve recompensado por las vistas que ofrece este paraíso ubicado entre Bermeo y Bakio.

Parece que la historia se repite. Y es que tal y como ocurrió con el corsario Francis Drake, los visitantes vuelven a tomar el enclave. Esta vez, por supuesto, su fin no es saquear ni incendiar la ermita. Por toda la cantidad de visitantes que recibe Gaztelugatxe al año, va camino de convertirse en el nuevo templo de peregrinaje de la costa vizcaina.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Bizkaia

ir a Bizkaia »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120