España 6 - Argentina 1

Argentina, humillada

La ausencia de Messi desnudó a la albiceleste, que acabó recibiendo una goleada histórica, con tres tantos de isco, en un partido sin concesiones

Roberto Morales - Miércoles, 28 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Isco celebra con Piqué y Sergio Ramos uno de sus tres goles.

Isco celebra con Piqué y Sergio Ramos uno de sus tres goles. (EFE)

Galería Noticia

Isco celebra con Piqué y Sergio Ramos uno de sus tres goles.Isco, con tres goles, fue el gran protagonista del encuentro.

ESPAÑA: De Gea;Carvajal, Piqué (Min. 72, Azpilicueta), Sergio Ramos, Jordi Alba (Min. 79, Marcos Alonso);Koke, Thiago (Min. 83, Parejo), Iniesta (Min. 56, Saúl), Isco (Min. 76, Lucas Vázquez), Marco Asensio;y Diego Costa (Min. 46, Iago Aspas).

ARGENTINA: Romero (Min. 22, Caballero);Bustos (Min. 62, Mercado), Tagliafico, Otamendi, Rojo, Macherano (Min. 56, Pavón), Biglia;Banega (Min. 62, Pablo Pérez), Meza, Lo Celso (Acuña, m.84) e Higuaín (Min. 59, Lautaro Martínez).

Goles: 1-0: Min. 12;Diego Costa. 2-0: Min. 27;Isco. 2-1: Min. 39;Otamendi. 3-1: Min. 52;Isco. 4-1: Min. 55;Thiago. 5-1: Min. 74;Aspas. 6-1: Min. 75;Isco.

Árbitro: Anthony Taylor (Inglaterra). Amonestó a Isco y Ramos por España;y a Tagliafico, Meza y Pavón por Argentina.

Incidencias: Wanda Metropolitano lleno, 65.541 espectadores. Sergio Ramos recibió una camiseta conmemorativa por alcanzar 150 partidos como internacional absoluto.

madrid- La selección española se tomó la revancha de la goleada del último precedente en Buenos Aires, pasando por encima de la actual subcampeona del mundo, una Argentina que añoró a su líder Leo Messi, obligó a la Roja a pisar nuevos registros en los que desató su pegada con Isco magistral.

La última vez que España recibió a Argentina, para celebrar su centenario, lo hacía en pleno éxtasis camino de un Mundial que conquistó. Las sensaciones que deja un nuevo reencuentro invitan al optimismo.

Ante una selección de tanto sentimiento y casta como Argentina no existen amistosos sino guerras deportivas. Provocó que España se alejase por momentos de sus señas de identidad, rebajase su posesión pero no su pegada con un fútbol más directo. La aparición en el once de dos jugadores como Marco Asensio y Diego Costa daban paso a nuevas variantes. Con las carreras elegantes de Asensio y un 9 menos asociativo pero listo para marcar en la que tuviese.

Perdía la albiceleste a su líder, Leo Messi, que optó por no arriesgar ante sus problemas musculares. No hay un futbolista en el mundo que tenga mayor influencia en un equipo que Leo, el rey del fútbol. Pero Argentina, también sin Agüero ni Di María, buscaba una identidad desde el bloque, la unión de líneas y un centro del campo poblado para anular a la Roja.

Consiguió poner en problemas por momentos a una España que añoraba las asociaciones en corto de sus genios bajitos. En la igualdad perdonó Argentina. Suya fue la primera gran ocasión e Higuaín la mandó a las nubes. Era el minuto 8 cuando una rápida transición encontraba a Lo Celso y su pase lo remataba el Pipita sin puntería tras adelantarse a Ramos.

La puntería del 9 es un factor clave en duelos entre las más grandes selecciones. La diferencia la marcó Diego Costa cuatro minutos después. La primera que le cayó la mandó a la red, Jugándose el físico, tras un pase al espacio de Asensio.

Higuaín perdonaba la segunda, rematando flojo a manos de De Gea. Y cuando el propio Meza podía marcar, tras una bonita pared, fue Ramos el salvador lanzándose para evitar el empate. Eran momentos de dominio argentino pero apareció Asensio para golpear. Dejó atrás a Mascherano con una potencia incontrolable. Desde el costado izquierdo encontraba primero la llegada de Alba, que no precisaba su remate, y después a Isco que de primeras no perdonaba.

El castigo era duro para Argentina que tiró de orgullo mientras pudo. Lo Celso probaba a De Gea por arriba y Otamendi daba el justo premio con un testarazo tras córner al que reaccionaba tarde De Gea.

Salió a por el empate Argentina en el segundo acto y no pudo ser golpeada con mayor efectividad. España firmó una mitad de ensueño, disfrutando de su fútbol y los goles en el mayor triunfo de la historia de este gran enfrentamiento. Iniesta antes de irse dejaba uno de sus pases al espacio a la movilidad de Iago Aspas, que había entrado por Costa. Se marchó del portero y escorado optó por el pase atrás para que Isco firmase su doblete.

Fue un golpe del que ya no se levantó Argentina. De la duda nació el duro castigo. Thiago se descolgaba desde la posición de sustituto de Busquets para hacer el cuarto tras jugada de Isco. La fiesta se instalaba en la abarrotada grada del Wanda Metropolitano. El hambre marcaría el partido de España, incansable en la búsqueda de más goles con gran verticalidad. A las patadas del rival respondió con goles. El pase desde su área de De Gea premió la ambición de Aspas que marcaba tras superar la salida desesperada de Caballero. El fin de fiesta lo puso Isco. Y entonces Messi, que estaba en la grada, se marchó.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Fútbol

ir a Fútbol »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120