Rafael Domenech Director de análisis de bbva

“El camino más rápido para destruir empleo es subir sueldos sin mejora de la productividad”

Una entrevista de Asier Diez Mon Fotografía de Borja Guerrero - Domingo, 4 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Rafael Domenech y Carlos Gorria, del BBVA. Foto: Oskar González

Rafael Domenech y Carlos Gorria, del BBVA. Foto: Oskar González

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Rafael Domenech y Carlos Gorria, del BBVA. Foto: Oskar González

Rafael Domenech será el encargado de abrir el próximo martes el ciclo de conferencias financieras que organiza cada año Deusto Business School con el patrocinio de DEIA y el Grupo Noticias. Llega a Bilbao con una ponencia sobre el tamaño de las empresas y la competitividad, cuestiones que van de la mano. Por ello, advierte de que las empresas que no mejoren su productividad no podrán subir sueldos.

En su conferencia va a hablar de la dimensión de la empresa como herramienta de competitividad.

-El tamaño de la empresa influye en la productividad y la productividad también influye en el tamaño. A medida que las empresas van ganando productividad también se van haciendo más grandes. Una parte fundamental de la estrategia a medio y largo plazo de las compañías es competir en calidad, productividad, innovación y capital humano. Esa es la mejor estrategia, es la que permite ganar tamaño y es la que más aumenta la renta per cápita.

¿Es una de las asignaturas pendientes en el Estado?

-En la economía española vemos que la brecha de productividad con Alemania se reduciría en tres cuartas partes solo si fuéramos capaces de hacer que las empresas españolas tuvieran un tamaño medio como el de Alemania.

¿En qué situación está Euskadi?

-El País Vasco parte con una ventaja clara con respecto a otras comunidades: el tamaño medio de la empresa vasca en general es mayor y eso hace que la economía vasca sea más productiva. Que tenga mayor capital humano y al mismo tiempo menor desempleo. No solo hay que mirar fuera, a países como Alemania que están más cerca de la frontera tecnológica, de productividad, de innovación, basta con mirar desde la economía española al País Vasco, o a aquellas regiones que tienen un tamaño medio mayor, para ver esa asociación productividad tamaño.

¿Es momento de subir sueldos?

-Aquí no hay atajos posibles. Los salarios crecen, y es una excelente noticia cuando lo hacen, cuando la productividad crece. Si queremos que los salarios crezcan necesitamos aumentos de la productividad y eso pasa por tener empresas productivas y con mayor tamaño. No es casualidad que los trabajadores que reciben mayores salarios estén en empresas mayores. Es una razón adicional para tratar de que, con las políticas adecuadas, las empresas ganen productividad y tamaño. Cuando digo que no hay atajos posibles es porque no podemos pretender que los salarios aumenten sin que mejore la productividad, porque ese es el camino más rápido para la destrucción de empleo.

El caso es que hay un informe que señala que casi un tercio de los jóvenes con máster del Estado cobra menos de 1.000 euros, ¿se les está empujando a emigrar?

-Todo lo que sea ligar salarios a la productividad va a ser bueno para resolver ese problema de capital humano que menciona en su pregunta, de jóvenes que quieren aspirar a oportunidades laborales en otros lugares. En países donde sus empresas son más productivas y pueden pagar más a un ingeniero. En la primera parte de la crisis, en un momento de contracción en los niveles de ventas, se produjeron alzas salariales y se destruyeron cientos de miles de empleos. Se pretendió salir de la crisis con una receta equivocada: si subimos los salarios en un momento en el que caen las ventas, generamos una demanda. Eso no aguanta. Las empresas no eran capaces de generar ingresos suficientes para hacer frente a mayores costes salariales. Cuando el aumento del salario llegue por el aumento de la productividad, generará demanda agregada y generará empleo.

En el capítulo de las previsiones económicas, tanto España como Euskadi van a crecer este año menos que el pasado, pero el crecimiento se producirá en comparación con un ejercicio de un crecimiento del 3%, ¿cabe en esa situación hablar de desaceleración?

-Lo correcto es como usted lo plantea. En 2017 hemos crecido un 3,1% y este año la economía española va a crecer como mínimo un 2,5%. Para el País Vasco la previsión es incluso algo superior. Pero es que además los datos más recientes que estamos conociendo -y el viernes salieron los datos de afiliación a la Seguridad Social, que han sido muy buenos, francamente buenos- son datos que nos indican que en términos desestacionalizados, que es como hay que mirarlos, la afiliación ha crecido en un 70.000 cotizantes en febrero y esto marca una aceleración en las tasas de crecimiento. Con la información que tenemos ahora, una vez que hemos completado los dos primeros meses del primer trimestre, todo parece indicar que hay una aceleración de la actividad económica.

¿Con un crecimiento mayor que el del trimestre anterior?

-Sí, los datos que estamos manejando apuntan a que en este primer trimestre estamos más cerca de un crecimiento de ocho décimas que de las siete décimas del último trimestre de 2017. Y lo hacemos sobre una base ya mayor, con lo cual es un crecimiento mayor en el primer trimestre sobre una base de actividad mayor. Por lo tanto esto confirma que la tendencia es positiva, particularmente en el mercado laboral, continúa y nos hace ser optimistas.

¿Esa tendencia será suficiente como para llegar a la tasa de crecimiento del año pasado?

-Hoy por hoy no lo vemos. Somos prudentes, pensamos que hay que esperar. No es descartable. De momento el sesgo al alza está ahí.

¿Revisará BBVA las previsiones?

-Bueno, vamos a ver. Nosotros hacemos ese ejercicio trimestralmente, a finales de abril o principios de mayo sacaremos el siguiente observatorio. Ahí será el momento. En cualquier caso, una décima o dos arriba tampoco va a marcar la diferencia. Será un buen año. En el caso del País Vasco, crecerá cerca de un 3% sobre una base muy buena de actividad y empleo. Es buena noticia.

¿Cómo valora los datos sobre el mercado laboral vasco que se han conocido esta semana?

-En Euskadi se han cumplido las previsiones que teníamos y tenemos un crecimiento de la afiliación del 2,2% en términos interanuales, con respecto a febrero de 2017. Es un muy buen dato teniendo en cuenta, y esto siempre hay que decirlo, que la tendencia demográfica del País Vasco y el crecimiento de la población activa no tienen nada que ver con los de otras comunidades. Nosotros tenemos la previsión de que la tasa vasca de paro va a estar ya este año por debajo del 10%, pero a este ritmo estará incluso por debajo del 9%. Es un escenario bastante favorable, vamos a ver si somos capaces de que continúe.

Los pensionistas han salido a la calle, piden pensiones más altas, ¿hay margen para ello?

-No entro en el debate de las movilizaciones de los pensionistas, que tienen todo el derecho a hacerlas. El sistema público de pensiones es una pieza fundamental del Estado del bienestar y lo seguirá siendo. Lo primero que hay que hacer es eliminar cualquier miedo que la gente pueda tener. El sistema de pensiones es perfectamente viable, lo que pasa es que, en una sociedad que está constantemente expuesta a cambios, los demográficos son muy importantes, y el sistema se tiene que adaptar. El caso es que en las circunstancias actuales el sistema tiene un déficit aproximadamente de un 1,5% del PIB. Para que los lectores de DEIA se hagan idea de lo que significa eso, si el sistema no contemplara la posibilidad de financiar una parte de las pensiones con déficit, si solo se pudieran pagar con los ingresos que genera el sistema, con cotizaciones sociales, la pensión media de 1.071 euros actual bajaría a 910 euros.

¿Por dónde tienen que venir las soluciones?

-Si queremos asegurar las pensiones del futuro, lo mejor que podemos hacer es asegurar la sostenibilidad financiera del sistema y eso pasa primero por mantener las reformas de 2011 y 2013, no se pueden revertir porque son necesarias para garantizar la sostenibilidad. Pero esas reformas no son suficientes, hay que avanzar.

¿Que más hay que hacer?

-Entre otras cuestiones, de forma gradual hacer que las pensiones se calculen en función de lo que se ha cotizado a lo largo de toda la carrera laboral. Y mientras garantizar que las pensiones mínimas se revalorizan al menos con el IPC. Y de forma paralela hacer todo lo posible por generar empleo, porque supone aumentar la base de cotización, tratar de aumentar la productividad todo lo que podamos y repartir los recursos.

“No solo hay que mirar fuera, a países que están más cerca que España de la frontera de la tecnología y productividad, basta con mirar al País Vasco”

“Aquí no hay atajos posibles. Cuando la subida de sueldo llegue por aumento de la productividad, generará demanda y generará empleo”

“Nuestra previsión es que la tasa vasca de paro baje del 10% a finales de año, pero al ritmo actual podría estar incluso por debajo del 9%”

“El sistema público de pensiones es perfectamente viable, lo que pasa es que se tiene que adaptar a los cambios demográficos”

“Las últimas reformas no son suficientes y hay que seguir avanzando y calcular las pensiones con toda la carrera laboral”

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