The Open Championship

Bunkers y polémica

Las trampas de arena estropean el estreno en The Open Championship de Jon Rahm, que aún así sale bien parado y a cuatro golpes del trío de líderes tras librar una sanción en el hoyo 17

Roberto Calvo - Viernes, 21 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Jon Rahm analiza la caída del green en el hoyo 6 durante la primera jornada de The Open Championship en Royal Birkdale.

Jon Rahm analiza la caída del green en el hoyo 6 durante la primera jornada de The Open Championship en Royal Birkdale. (Foto: Afp)

Galería Noticia

Jon Rahm analiza la caída del green en el hoyo 6 durante la primera jornada de The Open Championship en Royal Birkdale.

Bilbao- Jon Rahm salió bien parado de la primera jornada de The Open Championship, pese a que su bola no viajó por Royal Birkdale con la eficacia que él habría deseado en un día que en lo climatológico acabó mucho mejor de lo que empezó. El de Barrika acabó con 69 golpes, uno bajo el par, y a cuatro del trío de líderes estadounidenses: Jordan Spieth, Brooks Koepka y Matt Kuchar. Pero todo pudo ser peor porque el tramo final del recorrido de Rahm estuvo de nuevo envuelto en la polémica a cuenta de una penalización de la que se libró cuando su vuelta había acabado.

En el hoyo 17, su segundo golpe se fue a la zona de hierba alta y de camino a la bola, el vizcaino retiró un matojo de vid que él creía que estaba muerta, pero que, en realidad, formaba parte del obstáculo. De ello se apercibió el caddie del inglés Lee Westwood, con el que compartía partido, ya que eso suponía, en teoría, que Rahm mejoraba la posición de juego de su bola. El juez árbitro tuvo que intervenir y le impuso, en principio, una penalidad de dos golpes para enfado del jugador.

“Voy a ganarme la fama de tramposo, pero soy una persona honesta y cuidadosa con las reglas. Al lado de la bola había una zarza. La moví, pero fue por un acto reflejo, instintivo, porque no me molestaba para golpear ni estaba en la línea de la bola. Westwood me preguntó por eso. Y me sancionaron”, explicó después el de Barrika, que de nuevo, como le ocurrió en el Irish Open, resultó creíble y honesta para los árbitros ante la ausencia de imágenes aclaratorias porque tras oír en la casa club su versión y la de su rival le retiraron la penalidad y esa tarjeta comprometida de dos sobre par regresó al -1 más acorde con lo realizado en el campo.

Un día de altibajos Después de ese incidente, Jon Rahm pegó uno de los golpes del día desde ese rough, donde sacó toda su potencia. La bola voló mucho, rodeó el contorno del bunker más cercano de forma afortunada y le dejó una oportunidad de eagle que acabó en un birdie. Esa fue la tónica del día ya que el séptimo jugador del mundo que no pegó bien a la bola y no cogió ni la mitad de las calles y solo un 61% de greens en regulación. Así, tuvo que dedicarse a recuperar y salvar pares y pagó caro dos trampas de arena que visitó y que le costaron sendos bogeys. En el 7, no logró sacar la hundida bola del bunker al primer intento y sumó un golpe más. Y en el 16, la bola se le quedó al borde del talud y en el tercer golpe no pudo ejecutar un swing limpio. No consiguió acercar la bola al hoyo y con otro bogey vio cortada un momento de euforia tras haber sumado dos birdies seguidos en el 14 y el 15.

Así que entre unas cosas y otras, entre algunas oportunidades claras que falló y otras más complicadas que embocó para salir de algunos apuros, Rahm vivió una jornada de altos y bajos y, pese a todo, saldrá hoy con sus opciones intactas para una segunda jornada en la que se anuncian unas condiciones que irán a peor con el paso de las horas y que pueden perjudicar a los que salgan por la tarde, que son la mayoría de los que figuran en los puestos cabeceros.

Por la mañana, los ingleses habían comenzado mandones, el tiempo fue mejorando hacia la parte central de la jornada y, al final, los líderes son tres estadounidenses, Jordan Spieth, Brooks Koepka y Matt Kuchar, que son muy peligrosos cuando cogen la vía buena. El resultado de Spieth tiene gran mérito ya que solo cogió un 36% de calles y, aún así, se las apañó para hacer cinco birdies y ningún bogey. El ganador del US Open fue el mejor del día con el putt y con un eagle tremendo en el 17 dio un aviso de sus intenciones. Y Kuchar firmó los mejores primeros nueve hoyos con cinco bajo par, aunque en la segunda mitad del recorrido bajó el ritmo y firmó todo pares.

Al final, Paul Casey y Ian Poulter salvaron el papel de los golfistas locales y también presentaron su candidatura porque son dos jugadores con carácter y que se crecen en este tipo de campos. La curiosidad del día fue que Mark O’Meara, que como campeón en 1998 dio arranque al torneo a las siete y media de a mañana en unas duras condiciones, presentó la peor tarjeta del día. En el hoyo 1, el veterano estadounidense, que a sus 60 años juega su último The Open, hizo cuatro golpes sobre par y acabó con 81, once sobre el par.

hoy, día de corte

Jugador Golpes

1. Jordan Spieth 65

2. Brooks Koepka 65

3. Matt Kuchar 65

4. Paul Casey 66

5. Charl Schwartzel 66

6. Ian Poulter 67

7. Justin Thomas 67

8. Richard Bland 67

9. Rafa Cabrera 67

10. Charley Hoffman 67

26. Jon Rahm 69

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Otros deportes

ir a Otros deportes »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120