tour de francia 2017

Sudor y lágrimas del rey de la montaña

Warren Barguil se aseguró el maillot de lunares tras la victoria de etapa que conquistó en la cumbre del Izoard

Un reportaje de Oier Pérez - Viernes, 21 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Warren Barguil en su llegada a meta con el paisaje alpino de fondo.

Warren Barguil en su llegada a meta con el paisaje alpino de fondo. (Foto: Afp)

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Warren Barguil en su llegada a meta con el paisaje alpino de fondo.

EL que algo quiere, algo le cuesta. En el caso de Warren Barguil (Hennebont, 28 de octubre de 1991), le costó sudor y lágrimas llegar a lo más alto del Izoard en solitario. Pese a que su forma de alcanzar a Darwin Atapuma, que fue el único superviviente de la escapada que encabezaba la carrera, demostraba cierta serenidad en el francés, la imagen de cómo era llevado, prácticamente en brazos, al autobús del equipo y las lágrimas que derramó en el podio, decían lo contrario. “Ni me doy cuenta de lo que me está pasando, es un sueño que está durando tres semanas, creo que estoy en otro planeta”, declaró con los ojos humedecidos en su llegada a meta.

El sufrimiento mereció la pena. Aunque la corona de rey de la montaña ya levitaba sobre la cabeza de Barguil, la victoria en el mítico Izoard fue la sentencia. El del equipo Sunweb vestirá el maillot de lunares en París. Barguil recogerá el testigo de Rafal Majka, que lo vistió en la anterior edición de la carrera francesa, y el de Thomas Voeckler, el último francés en enfundarse el distintivo que le acreditaba como mejor escalador en 2012.

Tras el triunfo en la mole alpina, su segundo laurel en la presente edición del Tour, además de quedarse a las puertas de ganar en Chambéry - la photo-finish concedió la victoria a Rigoberto Urán-, Barguil se mostró realmente emocionado. No paraba de llorar. Lágrimas de emoción y felicidad. La caída que sufrió en el Tour de Romandía, donde se fracturó la cadera, fue un contratiempo en su camino a la Grande Boucle. De hecho, a punto estuvo de no acudir por no poder preparar bien la carrera. “He pasado momentos complicados con las lesiones. No sabía si volvería a estar a este nivel. El stage de antes del Tour me ha ayudado mucho”, declaró el francés, entusiasmado y agradeciendo al equipo por el trabajo realizado. Fue en 2013 cuando Barguil se presentó en sociedad, con dos triunfos de etapa la Vuelta a España. Por entonces militaba en la misma estructura. Su nombre era Argos Shinmano. Después de pasarse cuatro años en la sombra como futura promesa, el ciclista, de 25 años, ha acabado a explotar en el mejor escenario posible: el Tour de Francia. En su casa, es el rey de la montaña.

El año del Sunweb. El conjunto holandés está realizando un Tour de ensueño. La victoria de Dumoulin en el Giro no fue suficiente. Además de lograr el maillot de la montaña con Barguil, el equipo tendrá el honor de subir al podio con Matthews como campeón de la regularidad, sucediendo en el trono a Sagan. Asimismo, cuatro de las últimas seis etapas de la carrera francesa han llevado la firma del Sunweb, un hito para el equipo. A los triunfos de Barguil, se deben sumar los dos de Matthews, que ganó en Rodez y Romans sur Isère. El Tour aún espera al Sunweb.


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