ezkerraldea

La centenaria de hierro

Asun Sáiz, vecina de Barakaldo, cumple 100 años gozando de una salud envidiable

Cocina, lee y pasea;asegura que el “secreto” de su longevidad reside en mantenerse activa

Lunes, 3 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:00h

Nacida en La Arboleda en 1917, Asun vive desde hace 74 años en Barakaldo.

Nacida en La Arboleda en 1917, Asun vive desde hace 74 años en Barakaldo. (M.A. Pardo)

Galería Noticia

Nacida en La Arboleda en 1917, Asun vive desde hace 74 años en Barakaldo.

Miguel A. Pardo

Barakaldo- Cumplir 100 años siempre es motivo de satisfacción, pero si se hace en el estado de salud realmente envidiable de Asun Sáiz, esa alegría se multiplica de forma exponencial. Al mirarla, nadie diría que Asun nació tal día como hoy hace un siglo en La Arboleda. Y es que Asun llega a los 100 años teniendo una mente privilegiada y un estado físico absolutamente asombroso. “Estoy contenta por llegar a los cien años, pero es que siempre hay que estar contenta mientras tengamos buena salud”, explica esta mujer que, sin duda, hoy vivirá una jornada muy especial rodeada de sus familiares, amigos y vecinos.

Al cuestionarle sobre cómo se consigue cumplir un siglo de vida gozando de tan buena salud, Asun no titubea. “No hay secretos. Siempre me he movido y ahora sigo haciendo todo lo que puedo”, señala. Hace las camas, limpia, lee el periódico, ve la televisión y, cada mañana, sale a pasear junto a Marisa, una de los tres hijos que tiene esta mujer que lleva 74 años viviendo en la localidad fabril. Un siglo de vida da lugar a un multitud de vivencias y recuerdos que, por fortuna, Asun puede recordar con total nitidez. “Conservo muy buenos recuerdos de mi infancia en La Arboleda. Me acuerdo mucho de Sor Lena, una de las monjas que nos daba clase en el colegio y también de las mujeres que nos enseñaban a bordar”, señala. En aquellos tiempos de infancia, Asun ya era un torbellino, una mujer que no paraba de hacer cosas. Así, cuando salía de clase, iba a realizar sus compras y, más tarde, llevaba la comida a su padre, que trabajaba en La Orconera. “Como era la más mayor de los hermanos, me tocaba cuidarles y ayudar en casa en todo lo que se pudiese, no me costaba nada porque lo hacía con mucho cariño”, rememora.

Por desgracia, sus padres fallecieron muy jóvenes y a la temprana edad de 15 años, Asun dejó La Arboleda para irse a vivir a Bilbao, donde comenzó una nueva etapa de su vida. No fue hasta los 26 cuando se trasladaría a Barakaldo. “Me casé y vine a vivir a Larrea a casa de mi suegra. No fue un cambio tan brusco como el que viví cuando me trasladé de La Arboleda a Bilbao”, explica. Sin saberlo, Barakaldo se iba a convertir en el lugar clave de su larga vida. Así, las calles de la localidad fabril vieron durante años lo que para Asun se convirtió en un ritual;el paseo de las 18.00 horas de la tarde junto a sus hijos y Fermín, su marido. “Hacíamos todo lo que se podía. Ibamos a buscarle al trabajo y dábamos un paseo todos juntos”, rememora. Sus tres hijos le han dado siete nietos a los que, como hiciera con sus vástagos, cuidó. “Siempre he estado en casa trabajando. Cuidé a mis hermanos, a mis hijos, a mis nietos... A los nietos ahora ya no les veo tanto, pero mejor, que si no me dan mucha guerra”, apunta entre risas.

Y es que, el buen humor -también impregnado del carácter necesario- es uno de los rasgos que la definen. “Hay que estar bien, hay que reírse y disfrutar. A mí no hay ninguna cosa que no me agrade”, explica Asun. Cantar es una de esas tantas cosas que le gustan y, en esa faceta, Asun también hace gala de su ingenio y sentido del humor. Así, no duda en dar una vuelta de tuerca al cancionero barakaldarra y hacer sus propias versiones de las canciones para introducir chistes e historias. “Canto para pasármelo bien”, indica justo antes de cantar un trocito de una canción.

muy coqueta A sus 100 años, Asun no ha perdido la lucidez ni el sentido del humor y sigue siendo una mujer muy coqueta. “No soy presumida, simplemente, me gusta ir bien a los sitios. Siempre he ido bien vestida y tengo muy claro que hay que arreglarse todos los días”, aclara Asun quien tiene una salud de hierro. “La última vez que le hicieron unos análisis, el médico se quedó alucinado de lo bien que estaban”, apunta Marisa, su hija. Tras la celebración de su cumpleaños, Asun hará las maletas y se irá a Villarcayo, donde también festejará sus 100 años con sus amigas. “Antes íbamos de vacaciones a Santander, pero ahora vamos a Villarcayo y allí también lo celebraremos”, explica Asun. Hoy será la protagonista, pero eso también le saca un punto de timidez. “Me va a dar vergüenza cuando salga el reportaje, igual ni salgo de casa ese día”, bromea Asun, una centenaria con una salud de hierro.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120