con sede en Arrasate

La vieja Fagor vuelve a entrar en crisis

EDESA INDUSTRIAL, heredera de FAGOR ELECTRODOMÉSTICOS, entra en preconcurso de acreedores para intentar refinanciar una deuda de casi 100 millones de euros

DEIA - Domingo, 2 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:01h

Jorge Parladé y Francisco Martin, directivos de CNA, en una visita a Mondragón.

Jorge Parladé y Francisco Martin, directivos de CNA, en una visita a Mondragón. (Foto: Efe)

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Jorge Parladé y Francisco Martin, directivos de CNA, en una visita a Mondragón.

BILBAO. Edesa Industrial, el nombre de la antigua Fagor Electrodomésticos tras ser adquirida por el grupo catalán CNA, ha presentado en los juzgados de Donostia un preconcurso de acreedores con una deuda de casi cien millones de euros. Aunque sus propietarios catalanes confían en dar con un plan de viabilidad que permita refinanciar los 100 millones de deuda, lo cierto es que la situación de la antigua Fagor es más que complicada. El plan de reestructuración que siguió a la quiebra del otoño de 2013 no ha terminado de dar resultados pese a que algunas plantas del grupo como la de Basauri sí han dado el rendimiento esperado.

La empresa con sede en Arrasate se acogió el pasado viernes al preconcurso, una medida con la que pretende aprovechar los cuatro meses que da la ley para refinanciarse y poder salir de la complicada situación económica en la que se encuentra, así como hacer un plan de viabilidad y continuar con un modelo de negocio rentable. Según publicó ayer el diario catalán La Vanguardia, la empresa, que pertenece al grupo CNA, con sede en Torelló (Barcelona), apuesta por la continuidad y confía en la fortaleza de la marca, y de hecho asegura que está trabajando en un plan de viabilidad para convencer a la banca para refinanciar la deuda.

Edesa Industrial, el nombre que recibió Fagor Electrodomésticos tras la compra por parte de CNA, tiene unos 350 empleados en Euskadi repartidos en las plantas de Arrasate, Bergara y Basauri. El fabricante de electrodomésticos logra el 60% de sus ingresos con producción dentro de Europa, mientras que la mayoría de su competencia fabrica lavadoras y neveras fuera del continente. Este es uno de los grandes problemas del grupo, al que se suma el hándicap del elevado endeudamiento.

La antigua Fagor Electrodomésticos, propiedad de Mondragón Corporación Cooperativa (MCC), entró en concurso de acreedores en octubre de 2013 dando paso a una puja por sus activos en la que finalmente se impuso la empresa Cata, de CNA Group, con un desembolso de algo más de 40 millones de euros. Los números económicos y de empleo trazados en el plan de viabilidad ofrecido al juez concursal no se han alcanzado en esta nueva etapa, si bien para el presente ejercicio 2017 el presidente de CNA, Jorge Parladé, había anunciado importantes avances, incluyendo la apertura de tres nuevas plantas en China, Oriente Medio y norte de África.

En general eran números expansivos, con una previsión de facturación para los próximos años de 350 millones y un volumen de trabajadores de 700 personas en cinco años, según indicó en febrero Parladé.

De forma paralela, en cambio, la firma catalana ha ido concentrando la producción de su planta de Arrasate. El plan para Edesa, en Basauri, era también trasladar la producción a Gipuzkoa, aunque por ahora el traslado se ha paralizado ante el buen rendimiento ofrecido por la fábrica vizcaina. Con esta reorganización la firma de Parladé busca eliminar duplicidades en personal y en energía, reducir costes laborales y abrir nuevos mercados.

Por ahora el proceso expansivo queda abortado ante la entrada en preconcurso, si bien el grupo catalán asegura que es posible volver a remontar el vuelo y refinanciar la deuda con los bancos. No sería la primera compañía que logra salir del preconcurso en los cuatro meses que da la ley para refinanciar la deuda con la mayoría de la banca acreedora sin llegar a entrar en suspensión de pagos.

Aun así, la solicitud del preconcurso sí es un claro síntoma de que las cosas no van bien para la vieja Fagor Electrodomésticos bajo la tutela de los empresarios catalanes. Los principales problemas son sus costes y la abultada deuda. Los primeros le dificultan competir en un mercado en el que ya que la totalidad de los fabricantes del sector producen en Turquía, China o en países con mano de obra muy barata.

Pese a sus avances fuera de Europa, Edesa Industrial sigue teniendo más de 300 empleados en la CAV, la mitad antiguos cooperativistas. Ya casi nadie fabrica lavadoras o neveras en Europa, lo que hace que Fagor esté en desventaja. Además, cuenta con una abultada deuda y unos costes de financiación muy altos.

Hace casi un año, Edesa Industrial logró un acuerdo con el Santander, CaixaBank, Bankia, Banco Sabadell y el Popular para ganar tiempo, mientras intentaba introducir mejoras en la gestión y elevar sus márgenes. Los resultados no han llegado con la rapidez e intensidad necesarias, por lo que la dirección ha acudido al preconcurso. - DEIA

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