Ezkerraldea-Enkarterri

Hijos del sufrimiento

Balmaseda pide perdón y rinde homenaje a las víctimas de la contienda civil y la dictadura

Una niña de la guerra, un familiar de fusilado y un preso político simbolizan el dolor de la época

Elixane Castresana - Viernes, 30 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:00h

Una niña de la guerra, un familiar de fusilado y un preso político simbolizan el dolor de la época

Una niña de la guerra, un familiar de fusilado y un preso político simbolizan el dolor de la época

Galería Noticia

Una niña de la guerra, un familiar de fusilado y un preso político simbolizan el dolor de la época

Balmaseda- “No cuentes a tus hijos lo que me ha ocurrido para no propagar el odio”. Cuando Pablo Puente empezó a hacerse preguntas sobre la muerte de su tío, su padre le entregó una carta en la que, antes de ser fusilado, dejó escrito este mensaje. Ochenta años después, Balmaseda habla al fin con libertad sobre estas historias de dolor, escucha a quienes las padecieron y les pide perdón. En representación de miles de personas cuyas vidas truncó la contienda, recibieron el reconocimiento municipal el sobrino del dirigente socialista Manolín Puente, torturado y fusilado, José Julián Pascual, militante antifranquista que pasó por la cárcel en la década de los setenta, y Pilar Ureta, una niña de la guerra acogida por una familia francesa que hoy tiene 90 años.

En enero de 1937 Pilar -la pequeña de la casa- y uno de sus seis hermanos se subieron a un barco dejando a sus seres queridos en Balmaseda. En tierras francesas los chiquillos fueron separados. “Nos llevaron a todos a un colegio y la gente nos iba recogiendo. Solo podían elegir niño o niña. Mi hermano marchó primero, diciéndome que no llorara porque volvería a buscarme”, recordó. Ella recaló en el hogar de la alcaldesa de la localidad de Drancy. Ante la pena de la niña, se movilizó para encontrar a su hermano y acordaron con la familia que se había hecho cargo de él que se vieran una vez a la semana para no perder el contacto. Cuatro años después emprendieron el camino de regreso. Había estallado la Segunda Guerra Mundial y el panorama se complicaba en Francia. En un colegio de monjas de Bilbao les saludaron anunciando “que no saldríamos de allí jamás porque todos nuestros padres estaban en la cárcel”. Una de ellas se apiadó del hermano de Pilar y le permitió avisar por carta para que fueran a buscarles. De nuevo en Enkarterri, “nos encontramos con la miseria: nuestra madre ya había muerto, nuestro padre y otro de nuestros hermanos habían sido apresados”. El hermano que la acompañó a Francia pereció de tisis a los 18 años. En poco tiempo “yo era la única superviviente entre los que seguíamos en Balmaseda;otra de las hermanas, en su lecho de muerte, le pidió a mi cuñada, que ya cuidaba de cuatro hijos, que se hiciera cargo de mí”.

Las circunstancias que rodearon el fallecimiento de su tío, Manolín Puente, dirigente socialista, miembro de la Junta de Defensa de Balmaseda e intendente del batallón octubre, eran tema tabú, en casa de Pablo Puente. “Yo me iba enterando de cosas poco a poco” hasta que un día su padre le ofreció respuestas. Le confesó que Manolín había sido torturado y fusilado en Derio durante la guerra junto con otras 16 personas. Entre ellas, “una chica cuyo delito consistía en haber hecho mesa en unas elecciones en la República”. Testigos presenciales le relataron que, presa del pánico, la joven echó a correr entre las lápidas del cementerio. Cundía tal represión que “las familias ni siquiera se atrevían a reclamar los cadáveres”, rememoró Pablo Puente, quien solicitó al Ayuntamiento que se dedique una plaza a la memoria de las víctimas del conflicto bélico y el franquismo. Una dictadura que “nunca fue blanda”, señaló José Julián Pascual, que cumplió pena de cárcel por motivos políticos entre 1970 y 1974.

Desde ayer, octogésimo aniversario de la toma por las tropas de Franco, el museo de historia de la villa luce un panel y trípticos informativos sobre aquella época elaborados por Balmaseda 1937, la plataforma vecinal que ha trabajado durante meses con la corporación en un proyecto de memoria histórica que exige verdad, reparación y justicia.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120