Europeo sub’21

Tres golazos de Saúl y Kepa, decisivo

La selección española alcanza la final a lo grande tras un partido donde Kepa fue decisivo para frenar el empuje italiano en la primera mitad

Miércoles, 28 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:01h

Marcos Asensio felicita a Saúl Ñíguez, autor de los tres goles a Italia. Foto: Afp

Marcos Asensio felicita a Saúl Ñíguez, autor de los tres goles a Italia. Foto: Afp

Galería Noticia

Marcos Asensio felicita a Saúl Ñíguez, autor de los tres goles a Italia. Foto: Afp

España 3

Italia 1

ESPAÑA: Kepa;Bellerín, Jorge Meré, Vallejo, Jonny;Marcos Llorente, Saúl, Ceballos (Min. 88, Oyarzabal);Deulofeu (Min. 83, Denis Suárez), Marco Asensio y Sandro (Min. 78, Williams).

ITALIA: Donnarumma;Calabria, Caldara, Rugani, Barreca;Benassi (Min. 87, Garritano), Gagliardini, Pellegrini;Bernardeschi, Chiesa (Min. 61, Locatelli) y Petagna (Min. 72, Cerri).

Goles: 1-0: Min. 53;Saúl. 1-1: Min. 62;Bernardeschi. 2-1: Min. 65;Saúl. 3-1: Min. 74;Saúl.

Árbitro: Slavko Vincic (Eslovenia). Amonestó a Benassi (45), Calabria (55) y Cerri (77) por Italia. Expulsó a Gagliardini por doble amonestación (50 y 58).

Incidencias: encuentro de semifinales del Europeo de Polonia, disputado en el Cracovia Stadium. El seleccionador de la absoluta Julen Lopetegui, en el palco.

cracovia- El liderazgo de Saúl Ñíguez impulsó, con tres grandes goles, a España a la final del Europeo de Polonia, que disputará ante Alemania tras superar un durísimo duelo contra una Italia que se exhibió en el primer acto, en el que el guardameta del Athletic Kepa Arrizabalaga fue una pieza fundamental, pero que acabó goleada tras la expulsión de Gagliardini.

Era una final anticipada que decidió Saúl. El sistema de un Europeo sin rondas previas a las semifinales, provocaba el enfrentamiento de dos líderes de grupo. El objetivo de volver a reinar de España pasaba por imponer su mejoría física gracias a la rotación masiva del tercer partido y el mayor talento individual de centro de campo hacia adelante, pero Italia respondió con grandeza al duelo.

Llegaba a la cita condicionada por las importantes bajas de Conti y Berardi, con una banda coja que Di Biagio solventó con Caldara y Chiesa, que siempre encaró y generó desequilibrio. Presión alta y a por España. Así salió la selección azzurra, que consiguió anular las señales de identidad españolas.

España se mantuvo gracias a la seguridad de Kepa. Fue exigido desde el inicio. A los dos minutos ya respondió a un disparo cruzado de Chiesa. En su variedad de paradas sacó una clara con su pierna izquierda al derechazo de Pellegrini y de puños, un cabezazo de Caldara. Italia mostraba sus credenciales, alejada del estilo clásico de los mayores.

Su seguridad defensiva, solo puesta en duda por la República Checa que le endosó tres, era el gran reto a superar por España. Apenas habían chutado en el torneo a Donnarumma que vio como Ceballos invitaba a la reacción y respondía ante el primer tiro a puerta español, con el disparo lejano de Deulofeu, que buscaba también el gol olímpico.

En sus botas estuvo a la media hora la ocasión más clara tras el servicio perfecto de Saúl, pero de zurda no encontró la portería rival.

Petagna cerró el primer acto en la que fue última aparición de Kepa. Estaba por llegar una exhibición de Saúl tras la reanudación, con la superioridad de ese adulto que juega con niños y con un socio que dejó jugadas para enmarcar como Dani Ceballos. Los dos fabricaron el primer tanto. Partiendo el andaluz desde la banda, irrumpiendo con amagos y encontrando el desmarque de Saúl que colocó el disparo lejos del alcance de la estirada de Donnarumma.

la expulsiónOtra vez abrelatas Saúl, autor del primer tanto español en los tres partidos que ha disputado. Su recital sería mucho mayor para liderar la reacción al golpe de orgullo italiano. Gagliardini se autoexpulsó con dos amarillas en ocho minutos, la segunda tras una patada de impotencia a Ceballos.

Bernardeschi merecía protagonismo por su calidad. Tiró de Italia y firmó el empate. Fue un error que pagaba caro España. Le dejó metros para recibir un saque en corto de una falta, ningún central le marcó y su disparo lo desvió Vallejo a la red.

Era el momento de ganarse la final ante una Italia que debía acusar jugar con diez y el mayor cansancio acumulado. La figura de Ceballos se impuso y Saúl acabó con el suspense. Un zurdazo desde treinta metros a la escuadra puso a España por delante a los 65 minutos y nueve después el colchonero firmó el triplete, tras una asistencia de Asensio.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Fútbol

ir a Fútbol »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120