Alfred Hitchcock retorna a San Telmo

El museo donostiarra visitado por el cineasta en 1958 acoge ‘Más allá del suspense’, una muestra que plantea una “mirada global” a su obra

Juan G. Andrés - Domingo, 18 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:01h

Cinco escenas con algunos de los besos más conocidos del cine de Hitchcock.

Cinco escenas con algunos de los besos más conocidos del cine de Hitchcock. (Foto: O. Moreno)

Galería Noticia

Cinco escenas con algunos de los besos más conocidos del cine de Hitchcock.Hitchcock, retratado en el claustro del museo.

Donostia- El acontecimiento histórico, es de sobra conocido y, de hecho, hace unos días sirvió de excusa argumental para el arranque de la tercera temporada de la serie El Ministerio del Tiempo. En 1958, Alfred Hitchcock (Londres, 1899-Los Ángeles, 1980) fue al Zinemaldia para el estreno mundial de Vértigo, y su paso por el País Vasco fue documentado con numerosas fotos que integraron la muestra Welcome, Mr. Hitchcock, organizada por Donostia 2016. Un año después, Hitch vuelve a veranear en la ciudad y lo hace en uno de los lugares que centraron su visita: San Telmo.

Hasta el 1 de octubre, el museo acoge la exposición Hitchcock, más allá del suspense, que ofrece una “mirada global” al cine del realizador británico centrándose en múltiples aspectos. Comisariada por Pablo Llorca, profesor de Historia del Cine y de Historia de la Fotografía en la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Salamanca, se trata de la misma muestra que la Fundación Telefónica montó hace unos meses en su espacio de Madrid. La de Donostia, sin embargo, incluye algunas novedades. Por ejemplo, en la introducción se pueden contemplar algunas de las fotografías que Paco Marí hizo al maestro del suspense en el claustro de San Telmo y en el torreón del museo, mientras en un monitor se emiten extractos del NoDo: el noticiario franquista recogió su pasó por el Festival con imágenes del realizador en la rueda de prensa que ofreció en el María Cristina y en la presentación de Vértigo en el Victoria Eugenia.

El toque Hitchcock La visita propiamente dicha comienza tras el primero de los muchos cortinones de la exposición, que luce la oronda y característica silueta de Hitchcock. Bajo el título El toque Hithcock, el segundo apartado sirve para presentar al cineasta como alguien que en su época “no fue un director al uso”, pues entendía el proceso creativo como un todo que “controlaba de principio a fin”, según subrayó Nerea Izagirre, técnica de San Telmo. “Trabajaba estrechamente con los guionistas y cuidaba incluso aspectos como los peinados, el grafismo o el vestuario”, aseguró. En esa primera parte destaca un rincón dedicado a la fascinación visual que aún suscitan imágenes como el ojo y el sumidero de la ducha de Psicosis, el moño de Kim Novak en Vértigo o la soga de la película del mismo título;imágenes de tal potencia que han terminado convirtiéndose en auténticos iconos modernos.

Izagirre también subrayó el desmedido talento de Hitchcock para el marketing, cuyo mayor exponente es, quizá, Psicosis: el propio cineasta aparecía en algunos carteles que recordaban que “Nadie podrá entrar a la sala una vez empezada la película” y también protagonizaba un anuncio haciendo una visita guiada a la casa de Norman Bates. Con este filme también logró varios hitos contra la censura: en el cartel la protagonista salía en sujetador, la historia comenzaba con una larga escena de besos entre dos amantes semidesnudos, mostró uno de sus pechos desenfocados e incluyó en dos secuencias un retrete -algo inédito hasta entonces en Hollywood- sin obviar el sonido de la descarga de la cisterna.

Uno de los mayores alicientes de la exposición, cuyos textos son accesibles para personas con discapacidad visual, es el espacio convertido en la ducha de Psicosis -baldosines incluidos-, donde el visitante podrá refrescarse junto a Janet Leigh: la célebre secuencia se proyecta en pantalla grande sin la mítica partitura de Bernard Herrmann, tal y como la concibió al inicio el director, y también con música, que es como quedó al final por insistencia de su compositor-fetiche. A la salida, se exhiben las más de 70 imágenes del storyboard que Saul Bass dibujó para organizar milimétricamente la escena.

Mujeres y hombresEl apartado Mujeres y hombres revela la relación entre ambos sexos, presente en gran parte de la filmografía de Hitchcock. La exposición recuerda su obsesión con las famosas rubias -Ingrid Bergman, Grace Kelly, Tippi Hedren…- y las “diferentes tipologías” femeninas que abordó: desde la mujer activa, fuerte y dueña de sí misma de Con la muerte en los talones a la mujer humillada de Los pájaros, cuya protagonista (Hedren) sufrió el ataque real de gaviotas: el director, a quien se atribuye la conocida frase “Los actores son ganado”, azuzó las aves contra ella para lograr un mayor realismo.

En su cine introdujo signos de modernidad plástica y arquitectónica “muy vinculados a las vanguardias de la época”. Así, se inspiró o directamente colaboró con artistas de la talla de Len Lye, Julio Le Parc, Picasso, Dalí, los hermanos Whitney, Balenciaga o Christian Dior. Incluso trató de contratar a Frank Lloyd Wright para diseñar la casa del villano de Con la muerte en los talones, pero sus elevados honorarios lo impidieron y un delineante de la productora creó el edificio inspirado en el famoso arquitecto. Hitchcock y su tiempo, el arte y la arquitectura permite recordar a través de diversas publicaciones femeninas el lujo, la voluptuosidad y la sofisticación que el director trasladó a muchas de sus películas.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Cultura

ir a Cultura »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120