Txapela de oficio

Pablo Fusto y Xabier Ibargarai remontan en la final del Open Bizkaia de pala y se coronan ante Landeta-Brefel, peligrosos hasta el tuétano

Igor G. Vico - Domingo, 18 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:01h

Pablo Fusto y Xabier Ibargarai celebran la txapela que les acredita como campeones del Open Bizkaia de pala. Fotos: Borja Guerrero

Pablo Fusto y Xabier Ibargarai celebran la txapela que les acredita como campeones del Open Bizkaia de pala. Fotos: Borja Guerrero

Galería Noticia

Pablo Fusto y Xabier Ibargarai celebran la txapela que les acredita como campeones del Open Bizkaia de pala. Fotos: Borja GuerreroEl argentino, en un lance.

Duración: 57:04 minutos de juego.

Saques: 3 de Ibargarai y 3 de Brefel.

Faltas de saque: 1 de Ibargarai y 1 de Brefel.

Pelotazos: 510 pelotazos en juego.

Tantos en juego: 11 de Fusto, 3 de Ibargarai, 11 de Landeta y 6 de Brefel.

Errores: 4 de Fusto, 8 de Ibargarai, 11 de Landeta y 7 de Brefel.

Marcador: 6-10, 10-7, 10-9 y 10-7.

Incidencias: Final del Open Internacional de Bizkaia disputado en el frontón Bizkaia de Bilbao. 500 espectadores. En el telonero, Brian-Hourcourigaray se llevaron el título del torneo de Promoción al vencer en tres sets (6-10, 3-10 y 4-10) a Ibarguren-Irigoyen.

Bilbao- Pablo Fusto y Xabier Ibargarai se proclamaron ayer vencedores del Open Bizkaia de pala al derrota a Ander Landeta y Sylvain Brefel con un tratado de consistencia. En una final de más emoción que brillo, la virtud del trabajo se impuso a los coletazos de un dueto con ganas, pero al que se le escapó la cita por detalles, por errores puntuales, que les acabaron condenando. Y es que, el granito que forman el bonaerense y el zaguero de Erratzu fue lo que marcó la pauta en la cita a partir de la segunda manga, porque en la primera se encontraron lo que podía ser un huracán.

Se despertó ventarrón Brefel. Fue una corriente demoledora, tal y como revelaban todos los protagonistas en los compases precedentes a la cita, que desvelaron que por su dominio se podía deshilachar la txapela. En un momento de forma espectacular, el zaguero de Toulouse es mandón y mariscal de campo. Brefel es un ciclón. Y así comenzó, bien atado a un Landeta voluntarioso, trabajador e incisivo. Se desperezaron bien, entonados, en una final en la que pecaban de inexperiencia ante adversarios con el pecho como un queso gruyer de tantos galones cosidos.

Si bien el tándem formado por el vizcaino y el galo estuvo a buen nivel, con un despliegue espectacular en la primera decena. El antídoto llegó por la versión colorada de la virtud del junco, que nunca se rompe cuando azota el cierzo. Doblado, sí;pero entero. Se vieron así, tocados, pero nunca hundido. De los agujeros del pecho se les derramó el oficio, la consistencia, la dosis de realidad en un país de soñadores que siempre es el deporte. Con derroche de empaque, Fusto e Ibargarai cosecharon una victoria trabajada a la que echaron los cimientos a la contra, remontando el temporal, nunca cejando, nunca rendidos. La experiencia les cambió el plan a dos pegadores, que si bien pueden arrollar por capacidad y juego, se pusieron al tajo para mostrar otra cara y dotar de versatilidad su pose en el espejo. “Al final, lo que vale es la txapela”, revelaba Ibargarai al término del choque. ¡Bingo!

El último título de la temporada invernal del leño recayó en los favoritos al cetro desde el inicio, pero la versión arrolladora, que quizás se podría observar por la calidad de los duelistas, no fue tal. Mucho se debe a la insistencia de Landeta y Brefel, que cambió la brújula. El plan del vizcaino y el galo, por su parte, se desgajó en dos variables: la diestra del zaguero y la defensa del mungiarra. Ocurre que la clarividencia inicial puso un potro de tortura al choque. Fue espectacular el reinado del galo. El primer joko se escapó 6-10 y los favoritos asumieron un primer parcial incómodo.

El paso por el vestuario de Fusto e Ibargarai fue para quitarse las esquirlas de los desperfectos. Y para proyectar un nuevo esquema. “No era normal cómo les había salido el primer joko. Jugaron perfecto”, destaca el zaguero de Erratzu. Así que llegó la recomposición y un nuevo decorado. La zurda de Brefel se convirtió en lo más buscado. Se revolvió Landeta, pero llegaron errores clave. Le costó ponerse. En la segunda manga, de aguante, de reparar las heridas, el bonaerense y el navarro pudieron empatar sin estridencias (10-7).

En el tercero hubo más pelea y más espectacularidad. Toma y daca. Brefel impulsó a su compañero tras comenzar 4-1 perdiendo. Igualaron a cinco, seis, siete, ocho y nueve. Un yerro del astro francés cerró la revuelta (10-9).

El tramo final comenzó azul y hubo pimienta. Landeta y Brefel se pusieron 1-4, pero los errores les acabaron pasando factura. Fusto-Ibargarai lo levantaron hasta el 10-7.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Pelota

ir a Pelota »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120