El cambio digital

Macron vs. Clinton: viralización de ‘fake news’

Por Alex Rayón - Domingo, 28 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:04h

El presidente de la República francesa, Emmanuel Macron.

El presidente de la República francesa, Emmanuel Macron. (AFP)

Galería Noticia

El presidente de la República francesa, Emmanuel Macron.

viernes5 de Mayo. Francia, a dos días de la segunda vuelta de sus elecciones presidenciales, se debate entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen. Francia y Europa se enmarcan en una era en la que el populismo, el hartazgo con las élites, las dudas sobre el sistema económico reinante, la integración europea y la inmigración son el contexto en el que se debe debatir. Las promesas electorales y los proyectos a largo plazo, ya no polarizan tanto voto como en épocas más tranquilas.

Quedan 36 horas para que abran las urnas, y esa noche del viernes 5 de Mayo, en Twitter, salta la noticia. Aparecen los primeros mensajes relacionados con #macronleaks. Cuando un mensaje es acompañado con leaks, se trata de filtraciones. Todo empieza en la cuenta de Twitter de Jack Posobiec, un activista pro-Trump. Este hombre, ya fue noticia en las pasadas elecciones americanas, cuando también filtró noticias que supuestamente afectaron a la popularidad de Hillary Clinton.

Las filtraciones del supuesto #macronleaks son un total de 9 gigabytes de emails que fueron robados de los servidores del partido de Macron, En Marche. Enseguida el partido político saca un comunicado alertando del robo de información confidencial, y diciendo que se trata de un intento de desestabilizar el proceso democrático.

El contenido de dichos emails, empieza a viralizarse rápido. Tiene todos los ingredientes de “morbo” para que así sea: supuestas facturas de consumo de drogas, evasión de impuestos, gastos pasados al partido político que no correspondían a su actividad política, etc. Vaya, una filtración que recordaba mucho a lo que también en su día se atribuyó a la candidata Clinton en la pasada campaña por la presidencia americana.

Ahora que ya han pasado unos días, sabemos que los mensajes fueron manipulados deliberadamente. Incluso hemos sabido que los emails fueron procesados: se les añadió información no original (por cierto, con caracteres del alfabeto ruso). También hemos sabido que fueron programados numerosos bots (programas que funcionan de manera autónoma) para ayudar en la viralización. Un esquema perfecto para tratar de atribuir al entonces candidato Macron una hipocresía que se ha demostrado no era tal.

Por fortuna, no solo tenemos en el mundo personas luchando por difundir noticias falsas o fake news. También tenemos cada vez más investigadores y profesionales difundiendo la falsedad de estos esquemas virales. Esto que sucedió en Francia, lo hemos sabido por el Oxford Internet Institute, un centro muy prestigioso que trabaja en el estudio de los fenómenos virales y su topología. Su investigación ha demostrado cómo esa información falsa alrededor de #macronleaks, fue vista por un total de 23 millones de usuarios en Twitter. Un volumen realmente preocupante. La desinformación en periodos electorales no es una estrategia nueva. Las “guerras de panfletos” ya eran habituales en el Siglo XVII. Lo que ocurre es que la era digital ha traído otra escala. Y nuevos esquemas de desinformación: ahora es posible inventar información y hacerla pasar por cierta con esquemas sofisticados de encubrimiento de la verdad. Como el caso de #macronleaks.

En Internet, especialmente en las redes sociales, todo el mundo puede hablar, pero no todo el mundo es escuchado. Por eso es tan importante diseñar estrategias digitales sofisticadas para llegar a grandes audiencias. Esto lo saben bien los que difunden noticias falsas. Pero la investigación del equipo de Oxford ha demostrado cómo el equipo de estrategia digital de Macron estaba preparado para ello.

En Internet no puedes ocultar información fácilmente;pero sí puedes, con una estrategia de viralización, desviar la conversación y la atención a otros marcos.

Esto se consigue con algoritmos que aprovechan los datos que esta era del Big Data ha traído. Hoy en día, ya es posible incluso personalizar el contenido para cada votante: qué decirle, cuándo hacerlo, a través de qué canal hacerlo, etc.

La experiencia de la campaña de Clinton vs. Trump dejó varias lecciones. Quizás la más importante es que en esta era digital, la desinformación está envuelta de estrategias sofisticadas. No queda otra que defenderse con tácticas parecidas pero basadas en la verdad.

La segunda gran lección es que si ustedes quieren información veraz, deberemos financiarla entre todos.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Sociedad

ir a Sociedad »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120