saharaui condenado a cadena perpetua y exiliado

Hassanna Aalia: “La solidaridad humana es más veraz que la política”

Una entrevista de Jon Mujika - Domingo, 28 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:03h

Hassanna Aalia, tras los barrotes de su exilio político

Hassanna Aalia, tras los barrotes de su exilio político (Pablo Viñas)

Galería Noticia

Hassanna Aalia, tras los barrotes de su exilio político

Bilbao- “Desde el 1 de octubre de 2011, a partir de las 18.40 horas”. Cuando a alguien se le graba una fecha así, con pelos y señales, es porque fue feliz como nunca o porque la tiene grabada a fuego en el hondón de sus desgracias. Desde entonces, desde ese día y a esa hora, no ve su tierra ni a los suyos. No pudo volver al Sahara ocupado. Vino a Bilbao desde Hernani, allá donde reside, de manos de Médicos del Mundo que organizó, a lo largo de esta semana, el encuentro Jornada Sahara: Destierro y Esperanza. Y él del Sahara algo sabe: Marruecos le ha condenado a cadena perpetua en su nombre, en el nombre de su país.

¿Qué enseñanza le ha dejado su lucha?

-Que la solidaridad humana es más veraz que la política, que muchas veces se mueve según sus intereses.

¿Cómo llegó a esta tierra?

-Vine a Bilbao como activista saharaui pacífico en 2011 y un mes después estaba en busca y captura.

¡Atiza! ¿Qué pecado cometió?

-¿Pecado...? ¡Ninguno! El 1 de octubre de 2010 muchos jóvenes teníamos la necesidad de hacer algo grande. Más de 20.000 personas salimos a territorio libre e instalamos las jaimas, algo importante.

¿Y?

-El 8 de noviembre, militares de Marruecos llegaron y las quemaron. Apresaron y mataron a gente. Fui juzgado por ese campamento.

¿Un civil en manos de la justicia militar?

-Eso es. Los observadores dijeron que había sido un simulacro de juicio pero me condenaron a cadena perpetua. Ya no pude volver de Bilbao.

¿Qué persigue Marruecos en el Sahara?

“Vi cómo desnudaban y violaban a una compañera que me acababa de limpiar la sangre en prisión y no pude hacer nada por socorrerla”

-Su riqueza, claro. Día a día llegan más colonos marroquíes y roban el fosfato, la pesca. Nuestras aguas son las más ricas de la tierra. Mientras tanto, la ONU mira para otro lado. No sé si lo sabe pero el segundo muro más largo del mundo está en el Sahara. Y la ONU mira y no ve ese muro sembrado de minas antipersonales.

¿Cuánto tiempo llevan así?

-Cuarenta y dos años, mucho. Hay gente que se ha cansado y otros seguimos en la pelea, pero muchos jóvenes piensan en volver a la guerra. Ese no es el camino pero...

¿Volvería usted con su vida ya montada aquí?

-Perdón, pero mi vida está montada allí: mi familia, mis amigos. He sido obligado a quedarme aquí.

¿Qué le espera si regresa?

-La tortura. En las cárceles marroquíes no se respetan los derechos humanos.

¿Lo ha vivido en carne propia?

-Me han golpeado, sí. Vi cómo desnudaban y manoseaban y hasta violaban a una compañera que me acababa de limpiar la sangre en prisión y no pude hacer nada por socorrerla.

¿Entienden su lucha?

-En según qué sitios sí. En el País Vasco, sin duda. En cierta ocasión se me acercó un hombre al que no conocía de nada y me dio un papel con un teléfono. Le llamé y me dijo que tenía a mi disposición su baserri para esconderme. ¡Increíble!

¿Qué recuerdo feliz guarda de allí?

-La cara de mi madre, orgullosa de que un hijo suyo hiciese algo por su país.

saharaui condenado a cadena perpetua y exiliado político

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Estado - Mundo

ir a Estado - Mundo »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120