Euskadi hoy

Atado y bien atado

Por Xabier Lapitz - Domingo, 28 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:04h

Columnista Xabier Lapitz

Galería Noticia

Columnista Xabier Lapitz

sacudámonosde encima la poca ingenuidad que nos queda tras las revelaciones de parte de los sumarios de las operaciones Púnica y Lezo. Donde creíamos que no cabía ya ni un escándalo más, el PP nos tenía preparado un tres por uno. Tres movimientos judiciales en puestos clave para el devenir de estos casos de corrupción al por mayor con más de ciento cincuenta imputados.

Básicamente un proceso judicial tiene tres fases: la instrucción, en la que la Fiscalía juega un papel fundamental;el juicio oral, y la sala que debe ver los recursos a una eventual sentencia. Pues bien, el PP ha usado su mayoría en el Consejo General del Poder Judicial para asestar varios golpes sucesivos que cierran el círculo, que tocan el nervio de esos tres estados de un proceso judicial y que convierten a la Justicia española en una caricatura de lo que debería ser un sistema respetado. Sin Justicia, con mayúscula, no hay democracia.

En la primera fase, fue el nombramiento de Maza como Fiscal General del Estado. Es una facultad del Gobierno, cierto. Y Maza coloca a Moix al frente de la Fiscalía Anticorrupción. También es su facultad ese nombramiento. Pero lo que no es de recibo es que se empleen estos nombramientos para tratar de obstaculizar la investigación, como denunciaron sus subordinados jerárquicos. Ni que haya habido chivatazos muy sospechosos que solo pueden salir del entorno gubernamental.

La segunda jugada tiene que ver con el juez instructor de Púnica y Lezo, Eloy Velasco. El hombre quería ganar más, algo nada censurable, y por eso ha intentado quitarse de en medio. El Gobierno, encantado, le ha ido poniendo caramelos. Primero, un puesto en el programa de la UE con América latina para luchar contra el crimen organizado. El protagonista quería cobrar 11.000 euros al mes, pero Francia e Italia rebajaron el salario hasta los 7.000 y a Velasco le pareció poco. Frustrada esa vía, a Velasco le ha llegado otro premio: la Sala de Apelación de la Audiencia Nacional, donde se verán los recursos por los casos que él ha instruido, con lo que debe abstenerse. Para lograrlo, el PP ha empleado toda la artillería en el CGPJ y ha desplazado nada menos que a otros 28 aspirantes con más mérito.

A su vera estará otro clásico del juez político de derechas: Enrique López. Tales son sus vínculos con el PP que tuvieron que apartarlo, recusado, de juzgar a la Gürtel.

Y la tercera puñalada a la independencia judicial también tiene como protagonista a una magistrada recusada tanto en el caso Gürtelcomo el que afecta a la supuesta caja B de la formación de la calle Génova: Concepción Espejel. “Mi amiga Concha”, según Cospedal, y “Cospejel”, según el atinado mote que le puso el periodista Ernesto Ekaizer. ¿Qué faltaba por controlar si ya estaban atadas la instrucción y la posible apelación? El juicio. Y ahí, otro rodillo del PP en el CGPJ y Espejel se convierte por encima de jueces con más experiencia para el cargo en la presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Iustitia, la diosa romana representada con la balanza y los ojos vendados, ha sido violada, y los culpables son los gobernantes que protegen a los corruptos que deben ser juzgados.

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120