exjuez de paz

Jesús Zenigaonaindia: “Son los de fuera los que aprecian más Kortezubi”

Una entrevista de Aritz Erdaide Fotografía de Juan Lazkano - Sábado, 27 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:02h

Jesús Zenigaonaindia.

Jesús Zenigaonaindia. (Juan Lazkano)

Galería Noticia

Jesús Zenigaonaindia.

Kortezubi- Jesús Zenigaonaindia fue juez de paz en Kortezubi, localidad ubicada en el corazón de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, durante más de una década. Una labor importante la que tuvo que cumplir, ya que era el encargado de instruir asuntos civiles y penales de poca gravedad, pero según cuenta, no tuvo mayores problemas en sus funciones, ni tuvo que mediar en enconadas disputas entre vecinos. En aquel tiempo contó, además, con la inestimable colaboración de José Antonio Bastegieta, Marko, por lo que fue una tarea más asequible que la de ser presidente del club de jubilados de la localidad, tarea que cumplió durante otra década más.

¿Cual es barrio más visitable de Kortezubi?

-Para mí el barrio más bonito de Kortezubi es Gane. Es un lugar que está cerca de Gernika-Lumo, está despejado, el autobús para delante. No sé cuánto terreno de extensión tendrá la localidad, pero desde que íbamos a la escuela después de la guerra, la población ha disminuido a la mitad. Antes habría unos 800 habitantes y ahora andaremos por los 400 y pico. La mayoría de la gente vivía de lo que sacaba del baserri y hoy en día nadie vive de ello. Antes vendías una vaca y tenías para cubrir el sueldo de seis meses pero hoy en día no queda nada de eso.

¿Es difícil sobrevivir en Kortezubi hoy en día?

-Es complicado que los baserris se mantengan como antaño. En las empresas pasa parecido. Antes era más fácil encontrar trabajo cerca, Gernika-Lumo tenía muchos negocios, pero la mayoría han cerrado. Ahora no hay trabajo en casa. Yo tuve que emigrar. Hace muchos años me tuve que ir un tiempo a Estados Unidos a trabajar de pastor.

¿Conocían Kortezubi en Estados Unidos?

-Hubo gente que marchó antes que yo, gente de la generación de mi padre que conocí cuando estuve allí. Y algo de patria ya hicieron. Pero en aquellos tiempos se marchaba para hacer dinero. Yo estuve unos cuatro años en Estados Unidos y con eso me llegó para comprarme un piso y un coche. Hoy en día ya no es posible, pero antes sí.

¿El turismo puede ser una solución al problema del trabajo?

-Pues no lo sé. No es fácil. La gente que suele venir a ver el bosque de Oma o las cuevas de Santimamiñe suelen ser personas que vienen de visita y se van. Pasan poco tiempo en el municipio. Si se quedan a comer es un beneficio que se lleva el hostelero. En Gautegiz-Arteaga, por ejemplo, siempre ha habido más vecinos de fuera, que construían sus casas en la localidad.

Eso ocurre muchas veces, que al final no conocemos lo que tenemos más cerca.

-Tengo un sobrino que es doctor en Antropología y trabaja en la Universidad de México. La primera vez que vino tuvo muchas ganas de ver el bosque pintado de Oma y fui con él. Él ha repetido la visita. Está claro que todo lo que se mantiene después de tantos años tiene mérito.

Las cuevas las habrá visitado en más ocasiones por lo menos.

-Sí, las cuevas sí. Me acuerdo que cuando éramos jóvenes y todavía no estaban cerradas solíamos entrar. Hacíamos excursiones por la zona y entrábamos a visitarlas.

¿Sabían que había grabados prehistóricos?

-Pues no conocíamos mucho de la historia, pero algo les habíamos oído a los ancianos. Mi madre nació muy cerca de las cuevas y tuvo amistad con José Miguel de Barandiaran. Él fue quien nos contó algo, pero tampoco sabíamos mucho. Entrábamos, mirábamos los dibujos y poco más. Andábamos siempre pululando de un sitio a otro del pueblo. Mi abuelo sí que le ayudó en sus investigaciones.

Fue juez de paz en Kortezubi. ¿Le dieron mucha guerra los vecinos?

-Estuve catorce años como juez de paz. No me dieron mucha guerra, la verdad. La mayoría de asuntos a tratar eran bodas civiles. Además, tenía a Marco como ayudante, porque era el segundo suplente y solía cumplir muchas veces la labor de juez de paz. En temas de tierras y demás hubo pocos rifirrafes. Recuerdo que hubo una vez cierto jaleo, pero una de las partes no se presentó a la cita y allí quedó la cosa. Hemos tenido pocos problemas en ese aspecto.

¿Qué ruta haría con alguien que quisiera conocer Kortezubi?

-Claro. Cualquiera del pueblo podría enseñarle Kortezubi. Un domingo los alrededores de Lexika merecen ser vistos. Es un buen emplazamiento porque los más jóvenes tienen donde pasarlo bien. La plaza es otro lugar que se debe visitar. Cuando eres de la localidad muchas veces no nos damos cuenta de lo que tenemos y suelen ser los de fuera los que aprecian el municipio. El bosque de Oma es de visita obligada, además hace poco arreglaron la ermita del barrio.

¿Qué barrio ha tenido una relevancia histórica en la localidad?

-Antes Derlegis tenía su importancia. Había muchos baserris aunque ahora están vacíos. El barrio de Gane también. Yo soy del barrio Santana y también ha sido un lugar concurrido. Oma tuvo su importancia debido a que tuvo dos molinos y se llevaba el maíz para molerlo. Me acuerdo que cuando era pequeño íbamos en burro y tardábamos casi una hora en llegar. Solíamos ir por caminos de monte que ya no existen. Te veías con otros vecinos allí, el molinero te conocía. Solíamos ir con ocho anegas de maíz para molerlo, con el que hacíamos talo.

Exjuez de paz

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Kostaldea

ir a Kostaldea »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120