Mesa de Redacción

Lista de Primera Comunión

Por Concha Lago - Sábado, 20 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:03h

sE nos ha ido la pinza con las comuniones. No lo digo yo, lo dice el juez de menores Emilio Calatayud. “Dejemos algo para cuando se casen”, propone el magistrado. “Lo que antaño era un chocolate con churros y un relojito, hoy es un almuerzo MasterChef, un viaje a Eurodisney y el móvil de última generación”. Y eso, como mínimo. No le falta razón al juez. Los padres piden créditos, exponen su poderío en un escaparate económico-social y los críos se pierden en montañas de regalos..., por no hablar de la competitividad de festejos para ver quién la lía más parda, que hasta parece que invitan a la comunidad de vecinos. Niñas vestidas de princesas Disney, niños disfrazados de Milán del Bosch y madres recién salidas del Vogue, el verdadero sentido del acto religioso lo tiene ya poca gente: las comuniones se hacen para divertirse, mimar al crío y deslumbrar a los conocidos. Pero todo el mundo tiene derecho a celebrar lo que le dé la gana y gastarse el dinero como quiera... aunque no lo tenga. Otros también se endeudan para irse de viaje o comprar un Porsche Cayenne. El problema de estas fiestas por todo lo alto está, por ejemplo, en esas barras libres de alcohol para que los adultos se emborrachen y los niños lo vean cuando nos hablan de cómo combatir el problema del alcohol y menores. Además, bienvenidos los actos sociales y las temporadas BBC. Sin ellas, las iglesias se vaciarían rápido.

clago@deia.com

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120