Juan Carlos Izpisúa BIOQUÍMICO E INVESTIGADOR

“No todo lo que podemos hacer los científicos se debe hacer, solo aquello que la sociedad considere apropiado”

El reputado bioquímico manchego ha sido premiado en el séptimo Congreso de Medicina Reproductiva del IVI, que será clausurado hoy, por sus avances científicos

Una entrevista de Carlos Zárate - Sábado, 13 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:03h

Juan Carlos Izpisúa

Juan Carlos Izpisúa

Galería Noticia

Juan Carlos Izpisúa

BILBAO- Considerado uno de los científicos más relevantes a nivel mundial en el campo de la Biología del Desarrollo y la Medicina Regenerativa, aunque su nombre aparezca en las quinielas para el Nobel, el bioquímico Juan Carlos Izpisúa (Hellín, 1960) afronta con naturalidad y una amabilidad exquisita la repercusión que generan cada una de sus investigaciones. Desde su laboratorio del Instituto Salk de Estudios Biológicos en La Jolla, California, está inmerso en entender “cómo se desarrolla el embrión humano y cómo a partir de una célula se constituyen los más de 250 tipos celulares que constituyen el cuerpo humano”.

Ha manifestado que la edición genética cambiará el curso de la evolución humana.

-Estamos en un momento de la biomedicina realmente importante. Todo lo que ha ocurrido en estos 4.000 billones de años de la vida en nuestro planeta se rige por unos principios muy sencillos, que los dijo Darwin: selección natural de mutaciones al azar. Poco podemos hacer los seres humanos para alterar al azar. Sin embargo, gracias a la investigación, al apoyo de muchísimos gobiernos y a personas que de manera filantrópica dedican dinero a la investigación, hoy en día, podemos alterar nuestro genoma, hacerlo de una manera buena, corregir mutaciones que causan enfermedades devastadoras. Esto se ha realizado en el laboratorio, en modelos con animales de experimentación. El concepto está ahí, solo falta que lo traslademos a humanos.

¿Qué es lo que falta?

-Estoy convencido de que esto va a ocurrir una vez que lo hagamos con la suficiente eficiencia y seguridad para que no haya efectos colaterales. Así podremos alterar el curso de la evolución porque erradicaremos muchísimas enfermedades que afectan actualmente al ser humano.

¿La humanidad debe influir en su especie?

-Tenemos que ser muy cautos con aquellas manipulaciones genéticas que se hacen, el término en inglés es human enhancement (mejoramiento humano), es decir, cuando no es para curar, sino para aumentar o alterar nuestra funcionalidad. Por eso creo que debe haber una diferenciación, todo está en el equilibrio.

Explíquese.

-Por ejemplo, el poder de la energía nuclear si se usa de manera inapropiada puede destruir nuestro planeta y puede cambiar la evolución de la especie humana;en cambio, si se usa de manera apropiada nos permite tener esta conversación, tener luz y que las cosas funcionen.

Se refiere a tener cierto control.

-Sí. No todo lo que podemos hacer los científicos se debe hacer, solo se debe hacer aquello que la sociedad considere que es apropiado. No se nos tiene que dejar a los científicos que tomemos decisiones. Nosotros destapamos lo que está cubierto. La aplicación de ese descubrimiento es algo que pertenece a la sociedad.

Para eso es fundamental la divulgación científica.

-Sí, es un momento específico muy importante para que los políticos y la sociedad sepan de estos avances y tomen una decisión. Al final, la respuesta siempre es la regulación: dejar de lado lo malo y usar lo bueno.

Ha destacado la importancia del epigenoma, “las marcas que se acumulan en nuestro ADN con el paso del tiempo”, y sus consecuencias respecto al envejecimiento dado que se debe a variables como “la interacción con el medio ambiente, el estilo de vida, y puede cambiar mucho la expresión en los genes”.

-Nos estamos dando cuenta de que cada vez es mayor la importancia del epigenoma en el proceso del envejecimiento. Saber cómo un proceso de envejecimiento acelerado, que se debe a una mutación específica de nuestro genoma, lo podemos corregir sin tocar esa mutación, sin arreglarla, y podemos alterar el epigenoma y ese envejecimiento no se produce. Esto nos dice que el epigenoma es tan importante como el genoma porque con una mutación en nuestro genoma, sin tocarlo, cambiando el epigenoma, revertimos ese envejecimiento y el animal es totalmente sano. Por tanto, entiendo que el envejecimiento se va a poder abordar.

¿Qué beneficios se obtendrán?

-No se podrá conseguir la inmortalidad, sino un envejecimiento saludable. En ningún sitio está escrito que nuestro envejecimiento tenga que ser una degeneración. Se trata de impedir o retardar esa degeneración.

Mejorar la salud, no la cantidad de años.

-Sí, eso es. Y el epigenoma va a jugar un papel fundamental en ello.

Afincado en Estados Unidos hace años, aunque con ofertas para volver. ¿No se dan las condiciones?

-Colaboro con grupos españoles. Lo importante de nuestro trabajo es que no se tiene que localizar exclusivamente en un sitio. Se puede realizar en todo el mundo. De hecho, la mayor parte de nuestras publicaciones están compuestas por gente de China, Estados Unidos, Europa… Tenemos que buscar al mayor experto, esté donde esté, y tratar de unirlo a nuestro grupo de investigación. Creo que esa imagen del científico escondido en una pequeña habitación es algo idílico que no es eficiente.

¿Cree que mejorará a corto plazo la situación de los investigadores?

-Sinceramente creo que no. Se necesita mucho más de lo que hacen los gobernantes para apoyar algo que al final lo único que busca es la mejora la salud humana. ¿Qué hay más importante que eso? ¡Muy pocas cosas!

COMENTARIOS:Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Euskadi

ir a Euskadi »

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120