Eurodiputada del PNV en el Parlamento Europeo

Bilbao: “El resultado en Francia aporta una tranquilidad que nos hacía falta”

Bilbao, expresidenta del Parlamento Vasco, es ahora vicepresidenta del grupo ALDE y una de las voces vascas más activas en el Parlamento Europeo

Una entrevista de Javier Velilla Fotografía de Borja Guerrero - Martes, 9 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:04h

Izaskun Bilbao, en una rueda de prensa.

Izaskun Bilbao, en una imagen de archivo. (Borja Guerrero)

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Izaskun Bilbao, en una rueda de prensa.

Bilbao- Entusiasta en sus planteamientos, firme en sus convicciones y pedagógica en sus explicaciones, Izaskun Bilbao transmite ilusión por el confuso y a la vez necesario proyecto europeo. Y para esto, la derrota de Marine Le Pen en Francia, la aceptación por Europa de una Irlanda reunificada y el referéndum escocés suponen nuevos alicientes para seguir en el camino.

¿Aunque fuera el esperado, aliviada por el resultado de las elecciones en Francia?

-Tampoco se esperaba el triunfo del Brexit en el Reino Unido. Hay que tener en cuenta una reacción inesperada de la gente, y sí, es un resultado que aporta una tranquilidad que nos hacía falta. Sí ha sido un alivio.

Esa estabilidad se apunta más necesaria que nunca con un proceso como el ‘Brexit’ en marcha

-¿Qué va a pasar con el Brexit? ¿De qué manera se va a realizar la salida? ¿En qué situación van a quedar los ciudadanos de la Unión en el Reino Unido? ¿Cómo van a quedar los ciudadanos británicos en la Unión? ¿Cómo va a pagar Londres su factura?..., no es un proceso fácil. La UE está pensada para las adhesiones y no para las salidas por lo que estamos gestionando un momento complicado. No obstante, yo creo que en la medida que es complicado surgen las oportunidades. Todas las crisis traen oportunidades y soluciones que en otra coyuntura o no las puedes plantear o no conviene hacerlas. Yo soy optimista. El triunfo de Macron es muy positivo porque nos dice que la ciudadanía francesa, a pesar de los problemas es fundamentalmente europeísta y ha apostado por los valores republicanos en una coyuntura en el que las posturas extremas están cuestionando constantemente el proyecto europeo.

Una de esas oportunidades que abre la negociación con Londres ¿sería la incorporación inmediata de una Irlanda unificada?

-No. En los casos como Euskadi, Cataluña o Escocia la propia Comisión Europea nos ha respondido más de una vez que es una cuestión de los estados miembros, que no hay ningún tratado ni nada que lo impida. Si un estado miembro lo determina no hay problema en mantenerse en la UE. Lo que sí es verdad es que luego se necesita el visto bueno del resto de los estados miembros. En el caso de Irlanda del Norte ya ha habido manifestaciones por parte de la Comisión sobre su incorporación inmediata. Es decir, estamos abriendo un debate que hace solo dos años era impensable. No es casualidad que se incluya en la resolución del Parlamento Europeo se incluya el caso de Irlanda del Norte y de Escocia porque todo el mundo tiene claro que a esto hay que darle una solución. Escocia ya pedido un segundo referéndum y si solicitara la incorporación a la Unión Europea estoy segura y convencida de que su adhesión va a contar con apoyo y, sobre todo, va a contar con una interpretación del Derecho Comunitario para que forme parte del proyecto de la Unión.

¿Incluso a pesar de España?

-Sí, incluso a pesar de España porque si hasta el Reino Unido lo acepta... Ya tenemos otros ejemplos en los que España ha negado su reconocimiento (Kosovo) pero el resto de países e incluso las instituciones europeas lo reconocen. Podría quedarse sola y ya sabemos lo que significa quedarse solo y a España podría ocurrirle eso. Puede no estar de acuerdo pero, si está pactado con el Reino Unido, España poco más tendría que decir ya que atendiendo a la legislación europea, y tal como nos han dicho ya varias veces, eso corresponde a cada uno de los estados. Personalmente tengo muchas dudas de que España se negara a que Escocia entrara dentro del proyecto de la Unión Europea. Todas las instituciones europeas y todos los países de la Unión han trabajado todos estos años para ver cómo podemos incorporar nuevos socios para fortalecernos en un mundo global. No hay que tener una perspectiva local como a veces tiene el Estado español sino una perspectiva europea para afrontar este reto global.

Los ciudadanos percibimos una inusual intransigencia de Bruselas a la hora de negociar con Londres. ¿Hay alguna intención en esa dureza para que sirva de escarmiento a quien piense seguir el mismo camino?

-Yo estoy de acuerdo en esa posición dura. Nosotros hemos reclamado desde el primer momento a las instituciones europeas que debían ser contundentes porque, cuando el Reino Unido decidió abandonar la Unión Europea, pensamos que no podemos hacerle una salida a la carta del tipo “me quedo con lo bueno, con el mercado europeo, pero yo voy a decidir lo que hago con la inmigración, con la situación de los comunitarios que viven en el Reino Unido...” No, aquí en la UE están las cuatro libertades (libre circulación de mercancías, de personas, de servicios y de capitales) y no se puede permitir a Londres gestionarlas a su interés. No se puede acceder a la libertad de mercado sin la libertad de las personas. Pedíamos que todos los estados miembros tuvieran claro que había que negociar como Unión Europea y que nadie tuviera la tentación de iniciar una negociación bilateral con el Reino Unido. Tardaron unos meses pero al final los estados han decidido que hay que mantener una postura clara. En los debates hubo intervenciones que pedían que no se castigara al Reino Unido, pero hay que recordar ¿quién ha decidido marcharse?, entonces ¿quién se está castigando? No hay ni ánimo de venganza ni de escarmiento, solo hacemos lo que tenemos que hacer.

Sin el Reino Unido, el eje franco-alemán campará a sus anchas

-El eje franco-alemán ha sido el que ha marcado el proyecto europeo. Meses antes del referéndum se negoció una carta de excepciones a la excepción que ya tenía el Reino Unido con la que yo personalmente no estaba de acuerdo, porque hoy es al Reino Unido al que se le ofrece una nueva excepcionalidad para formar parte del proyecto común pero, si mañana viene otro país pidiendo otro trato singular, ¿cómo vamos a funcionar? Cuando formas parte de una organización asumes sus reglas. Por eso el eje franco-alemán tiene tanta importancia. El Reino Unido, en muchas ocasiones, ha bloqueado los proyectos que teníamos sobre la mesa. Uno de los proyectos más importantes, que consideramos que van a marcar nuestro futuro y vamos a tener que hacerlo sí o sí es el pilar social. Y el Reino Unido era contrario a un pilar social en el proyecto común. No tenemos más que escuchar a los ciudadanos para saber que nos hace falta desarrollar, además de un proyecto económico que acabe con la austeridad, un modelo social que hasta ahora no se había ni siquiera planteado. No es suficiente, pero yo estaría encantada con que los estados lo aceptaran tal y como está.

las claves

“Una Escocia independiente entraría en la Unión Europea incluso a pesar de la postura del Estado español”

“El ‘Brexit’ ha abierto un debate con Irlanda del Norte y Escocia que era impensable hace dos años”

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